NUEVA YORK.─ La jornada mundialista del viernes dejó emociones distintas para dos de los países anfitriones. Canadá celebró su estreno como sede de una Copa del Mundo masculina con un empate 1-1 ante Bosnia y Herzegovina en Toronto, mientras Estados Unidos arrancó con autoridad al golear 4-1 a Paraguay en Los Ángeles.
En Toronto, el ambiente fue de fiesta desde antes del pitazo inicial. La ceremonia de apertura canadiense estuvo marcada por música, diversidad cultural y símbolos nacionales, en una jornada histórica para un país que por primera vez recibía un partido de la Copa Mundial masculina en su territorio.
El Toronto Stadium presentó un espectáculo diseñado para resaltar el mosaico cultural canadiense. La ceremonia incluyó participación de comunidades indígenas, artistas locales e internacionales, y una puesta en escena vinculada al concepto compartido entre los tres anfitriones del Mundial 2026: México, Canadá y Estados Unidos.
Dentro del campo, sin embargo, Canadá tuvo que remar contra la presión y contra el marcador. Bosnia y Herzegovina golpeó primero con un tanto de Jovo Lukic, quien aprovechó una acción a balón parado para poner arriba al conjunto europeo en la primera mitad.
Canadá controló buena parte de la posesión, insistió por las bandas y buscó empujar con el respaldo de su público, pero durante varios tramos le faltó claridad en los últimos metros. La ansiedad por lograr un resultado positivo en casa se sintió en cada ataque, especialmente por tratarse de una selección que nunca antes había sumado puntos en un Mundial masculino.
La respuesta llegó en el tramo final. Cyle Larin, ingresado desde el banco, apareció al minuto 78 para marcar el empate y liberar la tensión en las gradas. El gol no significó una victoria, pero sí tuvo un peso histórico: Canadá sumó su primer punto en una Copa Mundial masculina y evitó que su debut como anfitrión terminara con derrota.
Horas más tarde, Estados Unidos vivió una noche mucho más cómoda en el SoFi Stadium de Los Ángeles. El equipo dirigido por Mauricio Pochettino superó 4-1 a Paraguay y tomó el liderato provisional del Grupo D, a la espera del partido entre Australia y Turquía.
Christian Pulisic fue el gran conductor del ataque estadounidense. Desde los primeros minutos, el jugador del AC Milan marcó diferencias con su movilidad, conducción y capacidad para romper líneas. Su influencia fue inmediata: una acción suya por la banda derecha terminó en el autogol de Damián Bobadilla al minuto 7.
Paraguay intentó reaccionar con Julio Enciso como principal generador ofensivo, pero Estados Unidos volvió a castigar antes del descanso. Folarin Balogun anotó el segundo tanto tras otra acción iniciada por Pulisic y luego firmó su doblete en el tiempo añadido de la primera mitad, con una definición potente que dejó prácticamente sentenciado el partido.
El conjunto norteamericano mostró una versión agresiva, vertical y efectiva. Con Pulisic como eje creativo, Sergiño Dest dando profundidad, Weston McKennie participando entre líneas y Balogun atacando los espacios, Estados Unidos dejó una de las actuaciones más convincentes del inicio del torneo.
Paraguay descontó en la segunda mitad por medio de Mauricio Magalhães Prado, en una jugada que le dio algo de vida al equipo sudamericano. Sin embargo, la reacción no alcanzó para cambiar el rumbo del partido. En el tiempo de descuento, Giovanni Reyna marcó el cuarto gol estadounidense y cerró una noche redonda para el anfitrión.
La jornada dejó dos lecturas diferentes. Canadá no ganó, pero rescató un empate con valor histórico y emocional. Estados Unidos, en cambio, no solo ganó: convenció, goleó y envió un mensaje fuerte en su estreno mundialista.
Con estos resultados, los anfitriones norteamericanos empiezan a marcar presencia en su Mundial. Canadá deberá mejorar en ataque para pelear la clasificación en el Grupo B, mientras Estados Unidos arrancó con una actuación que alimenta la ilusión de su afición y lo coloca como candidato temprano a dominar su zona.









