NUEVA YORK.─ El Clásico Mundial de Béisbol 2026 —programado del 5 al 17 de marzo en sedes como Miami, Houston, San Juan y Tokio— se perfila como uno de los torneos más competitivos de la historia reciente del mayor evento internacional del béisbol profesional.
Entre las expectativas generadas por la versión 2026 del WBC (por sus siglas en inglés), un nombre había sobresalido con intensidad para los fanáticos dominicanos: José Ramírez, el antesalista dominicano de los Cleveland Guardians y uno de los bateadores más consistentes de las Grandes Ligas en los últimos años.
Un Referente que Se Esperaba Ver Brillar
Ramírez, de 33 años y oriundo de Baní, República Dominicana, llega a la temporada 2026 con un currículum que lo posiciona entre la élite ofensiva de la MLB: promedio de .283, 30 jonrones, 85 carreras impulsadas y 44 bases robadas en la campaña 2025 —añadido a múltiples convocatorias al Juego de Estrellas y seis Bates de Plata en su carrera profesional— reflejan la versatilidad y productividad que lo caracterizan.
Su posible inclusión en el roster dominicano no solo generaba ilusión por su talento individual, sino también por el equilibrio que aporta entre poder, velocidad y visión de juego, elementos que lo convierten en una pieza ideal para directorios nacionales en torneos cortos.
Contradicciones y Decisiones
Sin embargo, las semanas previas al torneo estuvieron marcadas por especulaciones contradictorias sobre su participación. Varios reportes inicialmente sugerían que Ramírez no vestiría el uniforme dominicano durante este Clásico Mundial, aunque la Federación Dominicana de Béisbol (FEDOM) emitió un comunicado intentando disipar rumores y reafirmar su compromiso con el equipo.
La situación se aclaró finalmente con las declaraciones oficiales de Nelson Cruz, gerente general del equipo dominicano. Cruz confirmó que José Ramírez no estará disponible para el torneo, al menos durante la primera fase, debido a una situación personal que impide su presencia en la etapa inicial del campeonato.
Durante la presentación pública de su extensión de contrato con los Guardians, el propio jugador evitó comentar sobre el Clásico Mundial, enfatizando que su enfoque estaba en su carrera con su franquicia.
Impacto para República Dominicana
La ausencia de Ramírez representa una baja sensible para la selección dominicana. Su perfil de bateador ambidiestro con poder para producir en múltiples zonas del campo, junto a su experiencia defensiva en la antesala, lo convertían en un candidato natural para liderar el lineup caribeño.
Para poner el dato en perspectiva: la República Dominicana ya sufrió la baja de Ramírez en el Clásico Mundial 2023 debido a una cirugía en el pulgar derecho que lo dejó fuera de acción justo antes del torneo. Repetir la ausencia de una de sus máximas figuras ahora en 2026 incrementa la presión sobre el plantel para compensar la pérdida de producción ofensiva esperada, especialmente en un grupo tan competitivo como el que enfrentarán.
Expectativas y Roster Alternativo
El equipo dominicano sigue siendo uno de los favoritos tradicionales al título, con nombres como Juan Soto y Vladimir Guerrero Jr. liderando una nómina cargada de talento. La profundidad del roster podría mitigar el impacto de la ausencia de Ramírez, pero su ausencia desde el inicio se percibe como un golpe tanto emocional como estratégico.
Mientras el Clásico Mundial 2026 se acerca, fanáticos y analistas esperan ver cómo el manager Albert Pujols y su cuerpo técnico reorganizan el lineup para mantener la ofensiva caribeña en lo más alto, pese a perder a uno de sus máximos referentes.




