NUEVA YORK.─ Manhattan se proclamó campeón de los II Juegos Deportivos Juan Pablo Duarte 2026, luego de una sobresaliente actuación que le permitió conquistar la mayor puntuación y la mayor cantidad de medallas durante los diez días de competencias, en una jornada que concluyó por todo lo alto con una histórica ceremonia de clausura a casa llena en el auditorio del Lincoln Hospital, en El Bronx.
Los representantes de Manhattan dominaron siete disciplinas deportivas, demostrando una gran fortaleza competitiva desde el inicio de la justa.

Sus atletas se llevaron los máximos honores en boliche, lucha olímpica, baloncesto, softbol masculino, tenis de mesa en la categoría Elite, dominó y ajedrez, resultados que finalmente le aseguraron la primera posición general.
El Bronx tuvo igualmente una destacada participación y terminó en el segundo lugar, gracias a sus triunfos en seis disciplinas: vitilla, rigoball, softbol molinete femenino, tenis de mesa categoría B, taekwondo y billar.
Brooklyn completó el podio al conquistar la tercera posición de unos juegos que reunieron a atletas procedentes de diferentes sectores de Nueva York y otros estados.

La clausura fue el broche de oro para un evento que desde su inauguración generó un extraordinario entusiasmo entre atletas, familiares, dirigentes deportivos y miembros de la comunidad dominicana.
El auditorio del Lincoln Hospital resultó abarrotado durante el acto de cierre y premiación, en el que recibieron sus reconocimientos los campeones y medallistas de las diferentes disciplinas.
El acto abrió con las entonaciones de los Himnos Nacionales de Estados Unidos y República Dominicana, en un momento cargado de emoción y orgullo patrio para los cientos de asistentes que llenaron el auditorio.

Luego, el reconocido cronista deportivo y cantautor Julio César Pérez, “El Chino”, interpretó la emblemática canción “Quisqueya”, protagonizando una de las actuaciones artísticas más celebradas de la ceremonia y aportando un toque especial de identidad dominicana al cierre de los juegos.
Durante la ceremonia hablaron Evaristo Madrigal, presidente de la Unión Deportiva Dominicana de Nueva York, y Roberto Rojas, director general de los Juegos, quienes resaltaron el éxito alcanzado por la segunda edición de la histórica iniciativa deportiva y agradecieron el apoyo de MIDEREC.

En representación del ministro de Deportes, Kelvin Cruz, estuvo presente el viceministro Kennedy Vargas.
“Estos juegos demuestran que la diáspora está viva y que el deporte es la mejor herramienta para unir a nuestra gente”, expresó Vargas durante el acto de clausura.
También hizo uso de la palabra el inmortal del deporte dominicano en la disciplina de baloncesto, José “El Grillo” Vargas, director de Deportes del Consulado Dominicano en Nueva York, quien valoró el desarrollo de la justa y destacó la importancia de mantener espacios que permitan a los dominicanos de la diáspora encontrarse, competir y fortalecer sus vínculos a través del deporte.

Asimismo, se dirigió a los presentes Cristina Contreras, directora administrativa y directora del Lincoln Hospital, quien ofreció un mensaje de felicitación a los atletas y a los organizadores, resaltando el significado de haber convertido las instalaciones del hospital en escenario de una celebración deportiva de gran alcance para la comunidad dominicana.
Las palabras de agradecimiento a nombre de todos los deportistas participantes estuvieron a cargo de la atleta de voleibol Sairy Alcántara, quien agradeció a los organizadores, dirigentes, entrenadores, familiares y personas que hicieron posible la realización de los juegos.

Alcántara destacó el ambiente de confraternidad vivido durante las competencias y el orgullo de representar a sus respectivas delegaciones.
En representación de todos los coaches y entrenadores que estuvieron involucrados en los juegos, habló la miembro del Salón de la Fama del Deporte Dominicano, Elizabeth Sánchez, “La Muñeca”, quien expresó su agradecimiento por la oportunidad de formar parte de una actividad que, además de promover la competencia, permitió trabajar en favor de la juventud y la integración de la comunidad.

Sánchez tuvo a su cargo la dirección de la disciplina de softbol molinete femenino.
Uno de los momentos destacados de la ceremonia fue la entrega de los trofeos a las tres delegaciones que ocuparon los primeros lugares de la clasificación general.
El premio correspondiente a Manhattan fue recibido por el dirigente Darío de León, junto a Daniel Reyes, “El Quemaito”.
El segundo lugar, correspondiente a El Bronx, fue recibido por la asambleísta del Distrito 86, Yudelka Tapia, mientras que el deportista Julio Ogando recibió el trofeo correspondiente al tercer lugar conquistado por la delegación de Brooklyn.

Los condados que ocuparon los tres primeros lugares recibieron sus respectivas copas, mientras que los atletas que conquistaron los primeros puestos en las diferentes disciplinas deportivas recibieron sus medallas, cerrando así una jornada de reconocimientos a quienes se destacaron durante los diez días de competencia.
En la segunda edición participaron más de 2,000 atletas en 23 disciplinas deportivas, con la representación de Manhattan, El Bronx, Brooklyn y Queens, además de delegaciones procedentes de New Jersey y Connecticut.
Los II Juegos Juan Pablo Duarte, en su segunda versión, fueron auspiciados por el Gobierno Dominicano a través del Ministerio de Deportes, que dirige Kelvin Cruz, y recibieron además el respaldo de Banreservas, INDEX y el Consulado de la República Dominicana en Nueva York.
Los II Juegos Juan Pablo Duarte quedaron marcados como una verdadera fiesta deportiva y de integración de la comunidad dominicana en Nueva York.

Durante diez intensos días, los escenarios deportivos fueron testigos de grandes actuaciones, emocionantes finales, nuevas amistades y un extraordinario respaldo del público.
Más allá de los resultados y las medallas, los Juegos Juan Pablo Duarte cumplieron con uno de sus principales objetivos, fortalecer los vínculos de la comunidad dominicana a través del deporte, la confraternidad y la identidad nacional.
La gran asistencia registrada durante la clausura confirmó el impacto alcanzado por esta segunda edición y dejó planteado el reto de continuar fortaleciendo una iniciativa que ya comienza a convertirse en una de las grandes celebraciones deportivas de la dominicanidad en Nueva York.









