NUEVA YORK.─ En un emotivo llamado al reconocimiento, el legendario lanzador dominicano Pedro Martínez pidió que se retire en la República Dominicana el número 27, el mismo que utilizó Juan Marichal, el ícono del pitcheo nacional, a lo largo de su brillante carrera.
“Juan Marichal es más que un pelotero, es un símbolo de nuestra historia en el béisbol. Retirar el 27 en nuestro país sería un acto de honor, de respeto, y el mejor regalo que se le puede dar en vida”, expresó Martínez con la voz cargada de emoción.
“Él nos enseñó a todos lo que significa soñar desde República Dominicana, a creer que podemos llegar a la cima del béisbol mundial”, dijo en una conversación que sostuvo con el periodista Héctor Gómez, en el estadio Quisqueya Juan Marichal.
Juan Marichal nació en 1937 en República Dominicana, y desde muy joven mostró un talento excepcional para el pitcheo. Antes de brillar en las Grandes Ligas, Marichal jugó en las ligas locales dominicanas desde 1955 hasta 1959, dejando una marca imborrable con su brazo derecho y su característico gesto de levantar la pierna al lanzar. En esos años, los fanáticos lo vieron dominar partidos, imponerse con su control y velocidad, y ganarse la admiración de toda una generación.
Su salto a la MLB se produjo en 1960 con los Gigantes de San Francisco, donde su talento se volvió legendario. Durante su carrera, acumuló 243 victorias, 155 derrotas y un promedio de efectividad de 2.89, además de ser seleccionado 10 veces al Juego de Estrellas. Su temporada de 1963, con 25 victorias y 208 ponches, marcó un punto culminante que lo consolidó como uno de los mejores pitchers de su era.
En 1983, Marichal fue el primer dominicano en ingresar al Salón de la Fama del Béisbol, un reconocimiento que no solo celebró sus estadísticas, sino su impacto cultural y patrio en el béisbol.
Pedro Martínez subrayó que retirar el número 27 en República Dominicana sería mucho más que un acto simbólico: “Es para que todos los jóvenes que sueñan con ser peloteros vean que el esfuerzo, el talento y el amor por nuestro béisbol tienen recompensas que duran para siempre. Juan Marichal abrió las puertas, nos enseñó que desde aquí podemos conquistar el mundo y sigue siendo una inspiración”.
Con esta propuesta, Martínez no solo rinde homenaje a un colega y amigo, sino que invita al país entero a celebrar a uno de sus más grandes embajadores deportivos, en vida, con un gesto que quedará para la historia.




