NUEVA YORK.─ Robinson Canó ha jugado 24 temporadas de béisbol profesional, desde Ligas Menores, Grandes Ligas, LIDOM y en México.
Pero uno de sus sueños siempre ha sido jugar en la Liga Japonesa de Béisbol Profesional (NPB), en donde participan 12 equipos, repartidos a partes iguales en dos ligas: Liga Central y la Liga del Pacífico.
Respondiendo a una pregunta de la periodista Raquel Infante, mientras recibía un homenaje de la Asamblea Estatal de Nueva York, en el sentido que si se presenta la oportunidad de jugar en el béisbol nipón, estaría dispuesto, Canó, no lo pensó, afirmando, claro que sí.
“Claro que sí, claro que sí. Cuando yo comencé mis años en las Grandes Ligas, para que muchos sepan, mi papá jugó en México, y tuve la bendición de ir con él cuatro años consecutivo y yo siempre decía que me gustaría ir a México a jugar, igualmente a Corea y Japón, para experimentar, ósea vivir esa experiencia”, subrayó.
En aquel entonces, no se pudo, pero ahora Canó pudo intervenir en el béisbol azteca, logrando la corona con los Diablos Rojos y conquistando el campeonato de bateo.
Canó, aclaró, especialmente para los incrédulos, que dicen que la liga de México es una liguita, que el béisbol mexicano está a la altura de otras ligas del área, porque antes solo aceptaban cinco refuerzos y ahora son 20.
Dijo que el béisbol mexicano está a la altura, porque los equipos viajan a las diferentes sedes y allí juegan series de hasta tres partidos, a diferencia de dominicana, que por ejemplo las Estrellas Orientales visitan a las Águilas Cibaeñas en Santiago, y tienen que salir de regreso a las 12:00 y llegar en horas de la madrugada a San Pedro de Macorís, para jugar ese mismo día, es caótico.
No piensa en retiro
A sus 41 años de edad, Canó, como siempre, alegre, sonriente, siempre de buen humor, un caballero dentro y fuera del terreno de juego y un dominicano que ama a su patria, sigue viviendo con la alegría de ser un pelotero profesional.
Dando respuesta a una pregunta de un servidor, hasta cuándo estará jugando, aseguró que aún no piensa en el retiro, eso se lo dirá la gente cuando ya no lo quiera en el campo de juego.
No quiere irse, y después regresar como lo han hecho muchos, ahora que se siente bien de salud y con las condiciones de hacer el trabajo, quiere seguir quemando la fiebre que aun tienes por dentro.








