NUEVA YORK.─ El gimnasio de la escuela George Washington se convirtió en el punto de encuentro del taekwondo dominicano en la zona triestatal, con la participación de representantes de escuelas provenientes de El Bronx, Manhattan, Brooklyn, Queens, Nueva Jersey, Connecticut y otras comunidades.
Desde tempranas horas, el ambiente estuvo cargado de entusiasmo y emoción.
Los jóvenes competidores llegaron acompañados de sus entrenadores y familiares, decididos a defender los colores de sus respectivas escuelas y demostrar el trabajo desarrollado durante sus jornadas de preparación.
La apertura de las competencias contó con la presencia de Fernando Teruel, técnico del Ministerio de Deportes y Recreación (MIDEREC), y Pedro Pablo Pérez, director técnico de los Juegos Juan Pablo Duarte, quienes resaltaron el valor de este tipo de iniciativas para impulsar el desarrollo deportivo de los dominicanos residentes en el exterior.

La jornada también sirvió para reunir a reconocidas figuras y leyendas del taekwondo y de las artes marciales, creando un ambiente especial alrededor de una disciplina que durante años ha contribuido a la formación deportiva y humana de niños y jóvenes de la comunidad dominicana.
Más allá de los resultados obtenidos sobre el área de competencia, la participación de atletas de diferentes barrios y comunidades convirtió el evento en un verdadero encuentro de integración.
Escuelas y clubes tuvieron la oportunidad de compartir experiencias, fortalecer sus vínculos y mostrar el talento que existe en la diáspora.
Los Juegos Juan Pablo Duarte han asumido, además, un papel importante como plataforma para descubrir nuevos talentos que, con el seguimiento adecuado, podrían en el futuro representar a la República Dominicana en competencias nacionales e internacionales.
La importancia de la diáspora para el deporte dominicano quedó evidenciada recientemente durante los Juegos Centroamericanos y del Caribe Santo Domingo 2026.
De acuerdo con los datos ofrecidos, cerca de 50 atletas residentes en el exterior formaron parte de la delegación dominicana, integrada por más de 700 deportistas, mientras los representantes del área de Nueva York aportaron 28 de las 150 medallas conquistadas por el país.

En ese contexto, el taekwondo de los Juegos Juan Pablo Duarte adquiere una dimensión que trasciende la competencia. Cada combate representa también una oportunidad para fortalecer la identidad, los valores y el sentido de pertenencia de una nueva generación de dominicanos nacidos o criados en el exterior.
Con esta participación, los II Juegos Deportivos Juan Pablo Duarte continúan demostrando que el deporte puede convertirse en un poderoso instrumento de unión entre la República Dominicana y su diáspora, reuniendo bajo una misma bandera a atletas de diferentes edades, escuelas y comunidades.
La fiesta del taekwondo dejó así una jornada de entusiasmo, disciplina y confraternidad, reafirmando que el talento dominicano no tiene fronteras y que la nueva generación de atletas de la diáspora tiene mucho que aportar al futuro del deporte nacional.









