NUEVA YORK.─ Alfonso Soriano fue un destacado jugador de la MLB, conocido por su potencia y velocidad, alcanzando varios hitos a lo largo de su carrera.
Jugó para los Yankees de Nueva York, los Nacionales de Washington, los Cachorros de Chicago y los Rangers de Texas.
Soriano fue siete veces al Juego de Estrellas (2002-2008), ganó cuatro premios Bate de Plata (2002, 2004-2006) y entró al codiciado Club 40-40, en 2006, jugando para los Nacionales, convirtiéndose en el cuarto jugador en la historia de la MLB en lograr ese récord, con 46 jonrones y 41 bases robadas.
Fue el ganador del premio Jugador Más Valioso del Juego de Estrellas de la MLB en 2004. También, lideró la Liga Americana en bases robadas en 2002.
Fue miembro del club 30-30 (más de 30 jonrones y más de 30 bases robadas) cuatro veces (2002, 2003, 2005, 2006).
Terminó su carrera con un promedio de bateo de .270, 412 jonrones, 1,159 carreras impulsadas y un OPS de .819.
La carrera de Soriano lo vio pasar del campocorto a la segunda base y, finalmente, a los jardines, incluyendo los jardines izquierdo y central.
En 2024, Soriano fue incluido en el Salón de la Fama del Béisbol Latino.
Recientemente, conversamos con Soriano, aquí en Long Islang, Nueva York, mientras participaba en importante torneo de Golf benéfico, organizado por la Fundación doctor Ramón Tallaj.
En el interesante conversatorio, el hijo de San Pedro de Macorís, pero que actualmente, reside en la Florida, que jugó 16 años en la MLB, y que desde que se retiró en el 2014, está disfrutándonos con su familia, dijo que no descarta volver al béisbol, pero solamente sería como mentor.
“No me veo como un coach, entrenador en el terreno, si vuelvo sería como mentor, para tratar de enseñar y educar los jóvenes, como me funcionó a mi, a través de la disciplina y el trabajo”, dijo Soriano.
“Mentor, porque es una persona con experiencia que guía y asesora a otra persona, usualmente menos experimentada, en su desarrollo profesional o personal, en el terreno hay muchos experimentado, pero mentores hay pocos”, añadió, Soriano.
Dijo que les desearía compartir sus conocimientos, habilidades y perspectiva para ayudar al aprendiz a alcanzar sus metas y superar obstáculos.
Recordando que el mentor, actúa como un consejero confiable y un modelo a seguir.
“Es muy importante para los jóvenes que están luchando por un sueño”, manifestó.
Aclaró que todavía ninguna organización les ha ofrecido el trabajo, porque él no ha puesto la oferta, pero si aseguró que desde que lo haga, algún equipo inmediatamente se interesaría.
“Yo estoy tomando mi tiempo, para cuando yo decida tomar un trabajo o ayudar una organización, sea algo que me nace a mi de corazón”, expuso.
Actualmente, Soriano se dedica a disfrutar y compartir con su familia, porque mientras estuvo en el juego, fue imposible hacerlo al máximo como ahora.
“Estoy disfrutando de lo que se trabajó con mi familia, mis hijos, ya que cuando uno estaba jugando, era prácticamente esclavo del reloj y el tiempo, ahora lo que hago es estar con mi familia y disfrutar de ellos”, indicó.
Alejado del campo de béisbol, referente a lo profesional, pero sigue ahí trabajando con sus hijos y con los compañeros de ellos.
Uno de sus hijos se graduó de la escuela secundaria, y antes de eso estaba ahí con él y con los demás, sus compañeros.
“Aunque uno no está trabajando con equipo profesionales, uno siempre está ayudando, porque eso es lo que uno sabe hacer y es lo que nos gusta”, agregó.
Alfonso Soriano entiende que el béisbol actual sigue siendo un 50-50, sin embargo, deja saber que nunca se debe olvidar que siempre el talento lo tienen los jugadores.
“Siempre hay que basarse al talento, tu puede traer la tecnología, sabermetría, lo que sea, pero sin olvidar que la parte primordial del juego, es el talento de los jugadores. Sin el talento el juego no puede florecer”, explicó.








