NUEVA YORK.─ Aunque apenas comparte su primera temporada con los Medias Rojas de Boston, el infielder venezolano Andruw Monasterio reconoce que la salida de Alex Cora dejó una huella profunda dentro del clubhouse del conjunto de Nueva Inglaterra.
“Sí se siente su ausencia”, afirmó Monasterio al referirse al ex dirigente de los Medias Rojas. “Fue la persona que me recibió cuando llegué al equipo. Siempre estuvo cerca de sus peloteros, apoyándolos. Era un dirigente que respaldaba a sus jugadores y para mí fue un privilegio jugar para él”.
Monasterio destacó la conexión que Cora mantenía con los jugadores latinos y la manera en que se involucraba en el desarrollo de cada integrante del roster.
“Dejó su huella aquí. Aprendí mucho de él y de los coaches que trabajaban a su lado. Siempre estaba pendiente de sus jugadores y eso es algo que todos valoraban”, agregó el venezolano.
Las palabras de Monasterio llegan en una temporada complicada para Boston, que continúa luchando por salir de los últimos lugares de la División Este de la Liga Americana.
En su primer año con los Medias Rojas y cuarto en las Grandes Ligas, Monasterio ha asumido con profesionalismo su papel de utility. Antes de llegar a Boston, disputó tres campañas con los Cerveceros de Milwaukee.
Durante la presente temporada 2026 ha participado en 33 encuentros, acumulando más de100 turnos al bate, promedio de bateo de .270, dos cuadrangulares y 11 carreras impulsadas.
“Me he sentido cómodo en mi rol. Siempre estoy disponible para lo que necesite el mánager. Pienso que he hecho bien mi trabajo, aunque sé que puedo dar más”, señaló.
El venezolano explicó que uno de los mayores desafíos para mantenerse en las Grandes Ligas es el aspecto mental del juego.
“Hay que hacer ajustes todos los días. Lo más importante es creer que perteneces a este nivel. También trabajar fuerte para mejorar constantemente. Trato de aprender cada día y mantener mi cuerpo listo para competir”, comentó.
Monasterio también reconoció la exigencia de jugar en mercados de alta presión como Boston y Nueva York.
“Los juegos entre Yankees y Boston siempre tienen presión. Es la mejor rivalidad del béisbol. Todos quieren ser protagonistas y ayudar al equipo a ganar. La presión existe, pero hay que saber manejarla”, explicó.
A pesar del difícil momento que atraviesa la organización, el venezolano mantiene intacta su confianza en una recuperación durante la segunda mitad de la campaña.
“Todavía queda mucha temporada. Lo importante es seguir avanzando, ganar series y especialmente enfrentar bien a los equipos de nuestra división. La meta siempre es la misma: ganar la Serie Mundial”, afirmó.
La salida de Cora se produjo a finales de abril, cuando la directiva de Boston decidió realizar cambios importantes tras un decepcionante inicio de campaña.
El equipo ocupaba el último lugar de la División Este de la Liga Americana con marca de 10 victorias y 17 derrotas.
El despido puso fin a una de las etapas más significativas en la historia reciente de la franquicia. Cora llegó al cargo en 2018 y de inmediato condujo a los Medias Rojas a una temporada histórica de 108 victorias y a la conquista de la Serie Mundial.
Tras una primera etapa exitosa, regresó al equipo en 2021 y llevó a Boston hasta la Serie de Campeonato de la Liga Americana.
Sin embargo, en los años posteriores la organización no logró mantener una consistencia competitiva, alternando campañas prometedoras con temporadas decepcionantes.
Actualmente, Chad Tracy ocupa el cargo de dirigente interino mientras la organización intenta reencontrar el rumbo.
Los Medias Rojas continúan atravesando una difícil campaña y permanecen en el sótano de la División Este de la Liga Americana, a 11 juegos completos de los Rays de Tampa Bay.
Mientras Boston busca respuestas dentro del terreno, jugadores como Monasterio continúan enfocándose en aportar donde el equipo más lo necesita, convencidos de que aún hay tiempo para cambiar el rumbo de la temporada.



