YANKEE STADIUM, BRONX, NY.─ A sus 38 años y en la temporada número 17 de una extraordinaria carrera en las Grandes Ligas, el relevista cubano Aroldis Chapman continúa demostrando que todavía tiene gasolina en el tanque y que su nombre merece estar entre los mejores cerradores de todos los tiempos.
El lanzallamas de los Medias Rojas de Boston atraviesa uno de los mejores comienzos de campaña de toda su trayectoria. Luego de 19.2 entradas lanzadas en la temporada 2026, Chapman exhibe una impresionante efectividad de 0.46, acumula 13 salvamentos, ha ponchado a 26 bateadores y mantiene un WHIP de apenas 0.915.
Su rendimiento ha sido tan sobresaliente que muchos consideran que está viviendo una segunda juventud sobre el montículo. Sin embargo, el veterano zurdo prefiere mantener la calma y no adelantar conclusiones.
«No, la temporada todavía está temprano. Solamente van prácticamente dos meses de béisbol y todavía falta mucho para decir una temporada completa del 2026», expresó Chapman durante una entrevista realizada en el Yankee Stadium.
La humildad ha acompañado al cubano a pesar de los impresionantes números que acumula en este inicio de campaña.
«No sé si es el mejor inicio de mi carrera. Eso tendría que verlo uno, pero gracias a Dios hasta ahora me han ido bien las cosas», comentó.
La fórmula de la longevidad
Después de casi dos décadas enfrentando a los mejores bateadores del planeta, Chapman sigue dominando gracias a una combinación de disciplina, trabajo y adaptación constante.
«Siempre trabajo, dedicación, siempre tratando de mejorar», señaló el cerrador cuando fue cuestionado sobre cómo ha logrado mantenerse al más alto nivel después de tantos años.
Aunque reconoce que el paso del tiempo obliga a realizar algunos ajustes, asegura que la esencia de su preparación permanece intacta.
«Los años van cambiando algunas cositas, pero básicamente casi todo sigue igual», afirmó.
Su extraordinario presente llega después de un notable resurgimiento durante la temporada 2025. Tras registrar efectividad de 3.79 en 61.2 entradas con los Piratas de Pittsburgh en 2024, Chapman recuperó su mejor versión y convenció a los Medias Rojas para otorgarle una extensión de contrato que le garantiza 13.3 millones de dólares para 2026 e incluye una opción mutua para 2027.
Entre los inmortales del relevo
Los números de Chapman ya lo colocan en territorio reservado para leyendas.
Con 380 salvamentos de por vida, ocupa el décimo lugar en la lista histórica de las Grandes Ligas, solamente detrás de figuras icónicas como Mariano Rivera (652), Trevor Hoffman (601), Kenley Jansen (483), Lee Smith (478), Craig Kimbrel (440), Francisco Rodríguez (437), John Franco (424), Billy Wagner (422) y Dennis Eckersley (390).
La posibilidad de seguir escalando posiciones en ese exclusivo listado parece cada vez más real si mantiene el nivel mostrado en las últimas temporadas.
Su carrera ha estado marcada por exitosos pasos con los Rojos de Cincinnati, Yankees de Nueva York, Cachorros de Chicago, Reales de Kansas City, Rangers de Texas, Piratas de Pittsburgh y actualmente los Medias Rojas de Boston.
Nacido en Cuba y formado con el equipo de Holguín, Chapman abandonó la isla en 2009 y debutó en las Grandes Ligas con Cincinnati en 2010.
Desde entonces se convirtió en uno de los lanzadores más temidos del béisbol gracias a una recta que superó las 100 millas por hora durante gran parte de su carrera.
El futuro sigue abierto
Aunque muchos aficionados comienzan a preguntarse cuánto tiempo más seguirá lanzando, Chapman no tiene una respuesta definitiva.
«Para el tiempo que pueda, no sé. Habrá que verlo», dijo cuando se le preguntó sobre sus planes de retiro.
Incluso admitió que decidir dónde terminará su carrera es algo que no depende completamente de él.
«Eso es una cosa difícil. No tengo el control de eso. Al final del día esto es un negocio», explicó.
Entre Boston y Nueva York
Chapman conoce perfectamente la presión de jugar en dos de los mercados más exigentes del béisbol: Nueva York y Boston.
Al ser consultado sobre cuál fanaticada exige más resultados, respondió sin titubear.
«Los dos fanáticos son exigentes. Son equipos grandes y por eso es así».
Mientras continúa acumulando salvamentos y desafiando el calendario, Aroldis Chapman sigue demostrando que la edad es solamente un número.
Con cada aparición desde el bullpen, el cubano fortalece un legado que ya lo ubica entre los grandes relevistas de la historia y mantiene abierta la posibilidad de seguir escalando posiciones entre los inmortales del juego.



