CITI FIELD, QUEENS, NY.─ Desde que Bryan de la Cruz estampó su firma para jugar béisbol profesional con la organización Astros de Houston, como agente libre internacional el 24 de septiembre de 2013, por un bono de firma de $170,000, su plan fue trabajar duro para disfrutar de los frutos de ese sacrificio.
El jardinero dominicano debutó en las Grandes Ligas el 31 de julio de 2021, un chance que de la Cruz aprovechó para no mirar para atrás.
A partir de ese día, de la Cruz, se ha convertido en jugador de todos los días a base de su gran jornada con los Marlins.
El año pasado fletó 19 cuadrangulares, pero esta temporada el joven, pero muy amable como persona, digno de admiración, que ya ha conectado 11, se ha fijado dejar atrás los números ofensivo acumulado en el 2023.
“Gracias a Dios por darme la salud y la oportunidad de venir aquí cada día a luchar por nuestro sueño y metas”, señaló.
Sí, el jugador está claro, que ese es el plan, y que solo les faltan ocho jonrones para igualar a los 19 bombazos del 2023 y nueve para llegar al mayor tope de su carrera, 20.
La temporada no ha llegado a la mitad y de la Cruz 11 vuelacercas, una buena cifra, pero ya acumula 29 remolques y .249 de promedio.
“Feliz, contento, si, si, apenas se ha jugado dos meses y algunos días de la temporada y esperando que la misma sea de muchas bendiciones para nosotros”, subrayó.
“Al trabajo y al empeño que uno ha puesto cada día se debe todo estas cosas buenas, pero también al enfoque”, agregó.
Dijo que la temporada muerta la dedicó a trabajar en su poder y defensa, sacando provecho de los conocimientos adquirido con el personal que trabajó en la República Dominicana.
El reconocido entrenador Amaury Nina, trabajó con de la Cruz casi tres meses, aprovechando el jugador de 27 años de edad.
Dio las gracias a la organización de los Marlins de Miami, por ofrecerle la oportunidad, y confiar en su talento.








