YANKEE STADIUM, BRONX, NY.─ El joven lanzador mocano, Carlos Vargas, ex jugador de los Guardianes de Cleveland, parece haber encontrado finalmente su nivel, lo que ha despertado el interés de los directivos de los Marineros.
Los Marineros de Seattle comenzaron la temporada con un bullpen que no estaba a pleno rendimiento.
Los relevistas de alto impacto Troy Taylor y Matt Brash comenzaron el año en la lista de lesionados
Una sorprendente consistencia para la unidad este año ha sido el lanzador derecho Carlos Vargas.
El mocano, de 25 años, fue adquirido por Seattle en el invierno por el famoso canje que envió a Eugenio Suárez a los Diamondbacks de Arizona el 22 de noviembre de 2023.
Los Marineros también adquirieron al receptor Seby Zavala, pero Vargas fue la pieza clave del acuerdo.
Hasta ese momento, Vargas solo había disputado cinco partidos en las Grandes Ligas desde que fue contratado como agente libre internacional por los entonces Indios de Cleveland, el 2 de julio de 2016.
En cinco encuentros con Arizona en 2023, tuvo una efectividad de 5.79, con siete ponches en 4.2 entradas lanzadas.
El talento de Vargas se ha hecho evidente desde que llegó a Seattle, sin embargo, no logró destacar en el roster de las Grandes Ligas en 2024.
Ingresó a los entrenamientos de primavera este año sin opciones de ligas menores. Podría abandonar el campamento, ser liberado o ser designado para asignación.
Vargas fue incluido en el roster del Día Inaugural. En 41 juegos, ha demostrado por qué los Marineros lo tenían tan en alta estima.
Tiene una efectividad de 3.12 con 32 ponches en 43.1 entradas lanzadas este año.
El derecho, está lanzando la pelota de maravilla. Eso demuestra mucho y demuestra cuánto está madurando.
Su repertorio siempre ha sido bueno y su capacidad para dominar la zona, entrar en ella, adelantarse y luego rematar ha sido clave para él.
Desde los entrenamientos de primavera, lo ha hecho mucho mejor y sigue siendo más consistente.
Conversamos con Carlos Vargas en el Yankee Stadium, y contó que en el invierno se sometió a un riguroso programa de trabajo, con la idea de sacar el beneficio para estar con los Marineros de Seattle desde el Día Inaugural de la temporada 2025.
“Me fajé bastante para estar aquí en este momento, y aprovecharé cada una de las oportunidades que reciba”, dijo un ansioso Carlos Vargas, quien aspira no volver a las ligas menores.
Dijo que en su país, trabajó duro en el programa que dirige el popular entrenador Chiqui, con quien se sometió a perfeccionar la mecánica que ha mejorado enormenmente sus pitcheos y su físico.
En el programa de Chiquin llegaba a las 6:00 de la mañana y de ahí se iba a jugar con los Tigres del Licey en la temporada de LIDOM.
Y se instaló durante tres meses para aumentar su volume para rendir mucho más en el terreno.
Siempre se ha hablado mucho sobre el volumen de trabajo de un lanzador y el impacto que este puede tener en la salud de un atleta una vez empiece la temporada.
Aquí en Estados Unidos, fue al programa Sports por tres meses, detrás de abarcar entrenamiento específicos enfocados en el desarrollo de habilidades y atributos físicos.
“No aumenté mi velocidad, sino concentré la zona de strike, tuve más enfocado en eso, porque ya sabemos que tiro duro, y solamente me faltaba conseguir más control, y gracias a Dios lo estamos logrando”, aclaró.
“Gracias a Dios, la oportunidad llegó y estamos trabajando para ser mejor”, señaló.
Manifestó que las cosas están saliendo bien por el trabajo en el invierno y cada vez que recibe la oportunidad se crece, porque se siente muy confiado en el montículo.
“Trato de mantener el mismo enfoque, relajado, visualizando cada pitcheo, porque me gusta estar encima de los bateadores”, agregó un optimista Carlos Vargas.
Agradece la oportunidad que recibió de los Tigres del Licey, la pasada temporada otoño-invernal en LIDOM.
Según, su criterio, esa participación suya en la Liga Dominicana, fue de mucho éxito y clave para hacer el equipo de los Marineros desde el primer día que se canto playball en el 2025 en la MLB.
Vargas, desea seguir y terminar en salud, para estar junto a sus compañeros y ser parte de los gozos de los Marineros.








