ATLANTA.─ Tras venir de un desempeño a la ofensiva históricamente decepcionante en la postemporada pasada, el cubano Andy Pagés se fue sin conectar de hit a lo largo de los primeros dos partidos de la Serie Divisional de la Liga Nacional de este año. La pequeña muestra de siete turnos generó algunas preocupaciones, especialmente porque se perdió la mayor parte del último mes de la campaña regular debido a una fractura en la mano izquierda.
El dirigente Dave Roberts reconoció que el rendimiento de Pagés creó cierta causa de preocupación. Sin embargo, antes de que la serie se trasladara a Atlanta, Roberts reafirmó su confianza en el joven jardinero central, convocado por primera vez al Juego de Estrellas y quien se convirtió en una pieza fundamental de la alineación de los bicampeones esta temporada.
«Tengo fe en él», dijo Roberts. «Creo que para que nosotros ganemos la Serie Mundial este año, necesitaremos que él sea una parte activa de nuestro equipo».
La fe de Roberts fue recompensada cuando Pagés respondió con un sencillo productor de dos carreras en la séptima entrada del Juego 4 de la SDLN la noche del miércoles, impulsando las carreras decisivas en el triunfo de los Dodgers por 4-1 sobre los Bravos que selló su boleto a una tercera participación consecutiva en la SCLN.
“Me gusta estar en esos turnos”, dijo Pagés. “Hay veces que se da el resultado y otras que no. Pero me preparo para estar en esas situaciones, y hoy pude conseguir el resultado”.
El equipo de Los Ángeles ha ganado sus últimos cinco encuentros de postemporada como visitantes desde el Juego 2 de la Serie Mundial del 2025, empatando un récord de la franquicia. Llevan marca de 10-1 en sus últimos 11 juegos de playoffs en la ruta y de 14-3 en sus últimos 17.
Buscando el quinto tricampeonato en la historia de la Serie Mundial, los Dodgers han avanzado a la siguiente fase en la defensa de su título. Llevan tres victorias y les faltan ocho para alcanzar su objetivo final.
El sencillo oportuno de Pagés fue el primer — y único — imparable de los Dodgers en 20 visitas al plato con corredores en posición de anotar en la SDLN. En todas las series de postemporada al mejor de cinco o más largas, ningún equipo se había quedado sin hits en dichas situaciones y de todas maneras ganado la serie.
El año pasado, el OPS de .211 de Pagés fue el peor para cualquier jugador que hubiera agotado al menos 50 turnos en una misma postemporada. Ese bajo rendimiento resultó en que fuera enviado a la banca y sacado de la alineación titular a partir del Juego 5 de la Serie Mundial.
Pagés utilizó lo ocurrido el año pasado como motivación para su gran temporada del 2026. Y aunque no había sido un factor importante con el bate en los primeros tres juegos de la SDNL, se hizo sentir con autoridad en el Juego 4.
“En este deporte, no puedes cargar con lo sucedido en postemporadas anteriores en esta postemporada. Todo es un capítulo nuevo”, dijo el boricua Enrique «Kike» Hernández. “Cada vez que sales al terreno en octubre, tienes la oportunidad de reescribir tu historia”.
El abridor de Atlanta, Tyler Mahle, había encontrado su ritmo desde que los Dodgers empataron el juego con ayuda de dos errores de los Bravos en el segundo inning, pero su salida llegó a su fin después de permitirle un sencillo al dominicano Teóscar Hernández con un out en el séptimo. El relevista derecho colombiano Didier Fuentes, quien había frenado a Los Ángeles durante 3.2 innings en el Juego 2, consiguió el segundo out, pero otorgó boletos consecutivos para llenar las bases.
El derecho venezolano Robert Suárez entró para enfrentar a Pages, quien llevó la cuenta al máximo antes de recibir una recta que pudo aprovechar. Conectó un sencillo hacia el jardín izquierdo-central para romper definitivamente el empate.
“Hay que quitarse el sombrero ante Pagés”, dijo el piloto de los Bravos, Walt Weiss. “Le conectó por el medio a una recta de 100 mph”.
Antes del Juego 4, los Dodgers habían anotado 10 carreras en esta postemporada, todas producto de jonrones. A lo largo de la serie buscaron depender menos del cuadrangular, aunque el poder es capaz de cambiar un juego por completo en esta época del año.
Después de hacer trabajar a Chris Sale y sacarlo del juego tras cinco innings en el Juego 3, los Dodgers sintieron que la calidad de sus turnos finalmente había llegado al nivel que necesitaban. Eso se trasladó al Juego 4, aunque les tomó más tiempo descifrar a Mahle y al bullpen de los Bravos, y todo culminó con el turno de Pages.
“Ha sido increíble, especialmente por la manera en que está trabajando para estar preparado para estos grandes momentos”, dijo Teóscar Hernández. “Ahora que entiende que no tiene que hacer demasiado para ayudar a este equipo a ganar juegos, creo que todo está volviendo a ser como antes de que se lesionara.
“Es uno de los mejores del equipo. Llegamos hasta este punto gracias a él y a la temporada regular que tuvo. Para mí no es ninguna sorpresa que esté viviendo este tipo de momento en los playoffs”.
Los Dodgers disfrutaron su victoria en la SDNL, rociándose con champaña y fumando puros mientras celebraban en el clubhouse de visitantes. Pero no pasará mucho tiempo antes de que vuelvan al trabajo.
Ya sean los Cerveceros o los Padres, los Dodgers esperan que esta vez no tengan que esperar hasta el último juego de la serie para responder con corredores en posición de anotar.
“Creo que eso demuestra la gran cantidad de maneras en las que podemos ganar un juego de béisbol”, dijo Friedman. “Pero, sin duda, para nuestra tranquilidad, nos gustaría aprovechar algunas más de esas oportunidades en la próxima ronda”.









