YANKEE STADIUM, BRONX, NY.─ Este 9 de abril Luis Arráez cumplió 27 años de edad y todos en el Yankee Stadium sacaban un momento para felicitar al social segunda base venezolano que juega para los Marlins de Miami.
Arráez, dice que es un muchacho muy bendecido, porque celebrar su cumpleaños jugando béisbol en la Catedral del Béisbol (Yankee Stadium), es un regalo especial que les hace el Dios todopoderoso.
Pero hablando de béisbol, de su trabajo que hace muy profesional, su comienzo este año no es el acostumbrado suyo.
“Es verdad, me he mantenido trabajando, y muchos batazos me han salidos de frente, para mala suerte, pero nada, el tiempo de Dios es perfecto, espero que el todopoderoso me siga aportando salud para seguir hacienda este bonito deporte”, dijo.
Agregando que las malas rachas pasan, “siempre las tormentas bajan, Luis Arráez queda para rato”.
Arráez, quién ha ganado en las últimas dos temporadas los títulos de bateo (2022 y 2023), Liga Americana y Liga Nacional, respectivamente, este año lleva promedio al bate de solo .250, espera que los hits comenzarán a caer en terreno de nadie.
Por otra parte, también entiende el pobre inicio de los Marlins de Miami, que solo han ganado un partido y llevan 10 derrotas.
Dice que no han jugado el mejor béisbol, pero record que apenas comienza la temporada, entendiendo que las victorias son necesarias muchas veces al final de la contienda.
En otro orden el pimentoso jugador, analizó el cruce de disputa salarial que tuvo con los Marlins en la corte.
El segunda base está recibiendo esta temporada 10.6 millones, en lugar de los 12 que pidió.
“Es correcto como dices. Merecía lo que pedí, pero este un deporte, un negocio para ellos, y yo lo veo un negocio con amor y creo que merecemos lo mejor, por damos lo mejor en el terreno. Creo merecemos lo que pedimos, ya que yo me fajo a trabajar todos los días, y merecemos lo que merecemos”, afirmó.
El jugador venezolano, que será elegible para la agencia libre tras la campaña 2025, añadió que el tiempo de Dios es perfecto, “Dios no se queda con el sudor de nadie y yo seguiré trabajando duro”.
Dijo que las alegaciones de los Marlins, se basaron que no conecta muchos jonrones y que no impulsa muchas carreras, sin embargo les record que é les un primer bate.
En otro orden Arráez está consciente que si sigue en salud terminará con otra mágica y memorable temporada.
“Este deporte es difícil, totalmente difícil, a muchos peloteros les ha dado duro, yo he sido, fuerte, pasando por altas y bajas, pero tampoco este deporte no es imposible, simplemente hay que seguir fajado, trabajar duro y confiar en Dios.
Señaló que el poder de la mente es todo en este deporte, porque siendo fuerte muchas barreras pueden ser vencidas.








