NUEVA YORK.─ La comunidad dominicana de Nueva York podría dar un paso histórico en materia deportiva si prospera la propuesta presentada por Luis Chanlatte, quien plantea la construcción de un moderno complejo multifuncional destinado a convertirse en un punto de encuentro para el deporte, la cultura y la recreación de la diáspora.
Chanlatte, secretario general del Comité Olímpico Dominicano y aspirante a presidir ese organismo, presentó la iniciativa durante su conferencia “La diáspora dominicana: una nueva frontera para el desarrollo deportivo nacional”, en la que puso especial énfasis en el enorme potencial que representan los cientos de miles de dominicanos que viven en la ciudad de Nueva York.
Más que disponer de instalaciones para la práctica deportiva, la iniciativa pretende crear una estructura permanente que permita a niños y jóvenes dominicanos desarrollar sus capacidades en condiciones adecuadas, sin depender de espacios prestados o de oportunidades ocasionales.
El proyecto contempla instalaciones destinadas a unas 20 disciplinas deportivas, además de áreas recreativas, culturales y espacios para actividades comunitarias.
La idea, según explicó Chanlatte, es que el complejo tenga una función mucho más amplia que la estrictamente deportiva.
Uno de los puntos centrales de la propuesta es la posibilidad de establecer una alianza institucional entre el Gobierno dominicano y la Alcaldía de Nueva York, acompañada por la participación del sector privado, organizaciones comunitarias y figuras dominicanas vinculadas al deporte profesional.
Para Chanlatte, la presencia de una comunidad dominicana tan numerosa en Nueva York justifica la creación de una infraestructura propia que contribuya a fortalecer la formación de las nuevas generaciones y, al mismo tiempo, mantenga vivo el vínculo con la República Dominicana.
“No podemos continuar pidiendo instalaciones prestadas para que nuestros jóvenes practiquen deportes. Necesitamos un espacio que responda a las necesidades de nuestra comunidad”, sostuvo.
La propuesta también incluye un componente destinado a identificar y acompañar a los jóvenes talentos dominicanos que residen en Estados Unidos.
La intención es establecer un programa permanente de captación y seguimiento, con la participación de federaciones deportivas, consulados y otras instituciones vinculadas al deporte.
Ese mecanismo permitiría, además, crear un puente entre los atletas de la diáspora y los programas nacionales de la República Dominicana, facilitando que aquellos con condiciones sobresalientes puedan recibir preparación y eventualmente representar al país en competencias internacionales.
Chanlatte tomó como referencia la inversión realizada por el Estado dominicano en la construcción de la Universidad Henri Christophe, en Haití, proyecto que, según recordó, representó una inversión cercana a los 30 millones de dólares.
El dirigente deportivo entiende que una iniciativa de similar visión en Nueva York tendría un impacto directo sobre una comunidad que durante décadas ha mantenido una estrecha relación con su país de origen y que ha producido atletas destacados en diferentes disciplinas.
La propuesta también procura involucrar a la dirigencia deportiva dominicana radicada en Nueva York.
En ese sentido, Chanlatte exhortó a la Unión Deportiva de Nueva York a impulsar una comisión que pueda comenzar a trabajar en las gestiones necesarias para convertir la idea en un proyecto concreto.
El planteamiento llega en un momento en que la comunidad dominicana de Nueva York continúa creciendo y ampliando su presencia en diferentes sectores de la sociedad.
Para Chanlatte, el deporte puede desempeñar un papel fundamental en ese proceso, especialmente entre los jóvenes nacidos o criados en Estados Unidos.
La visión no se limita a levantar instalaciones. Busca crear un espacio donde los jóvenes puedan practicar deportes, desarrollar disciplina, fortalecer su identidad y mantener una conexión activa con sus raíces dominicanas.
“El deporte y la cultura son dos de los vínculos más fuertes que podemos establecer con nuestra patria”, afirmó Chanlatte, quien considera fundamental que las nuevas generaciones conozcan y valoren sus raíces.
De concretarse, el proyecto representaría una apuesta de largo alcance por la juventud dominicana en Nueva York y podría convertirse en una de las iniciativas deportivas de mayor dimensión concebidas para la diáspora.
El reto ahora será pasar de la propuesta a la acción: reunir voluntades, conseguir respaldo institucional, identificar los recursos necesarios y establecer una ruta que permita determinar dónde y cómo podría levantarse el complejo.
La idea ya está planteada. El siguiente capítulo dependerá de la capacidad de la comunidad dominicana, las autoridades de ambos gobiernos y el sector privado para convertir esa visión en una realidad.









