AGUSTÍN ZAPATA (ENVIADO ESPECIAL)
TROPICANA FIELD, Tampa Bay, Florida.─ El talento latinoamericano ocupa un lugar destacado en la Serie Mundial de 2026, que enfrenta a los Rays de Tampa Bay y los Cerveceros de Milwaukee, dos organizaciones que buscan conquistar el primer campeonato de Grandes Ligas de sus respectivas historias.
La presencia de jugadores procedentes de República Dominicana, Venezuela, Cuba y México, además de peloteros estadounidenses con raíces latinoamericanas, aporta diversidad, calidad y una identidad especial a esta confrontación por el máximo galardón del béisbol profesional.
La representación latina alcanza a 26 integrantes entre jugadores y miembros de los cuerpos técnicos, distribuidos entre ambas organizaciones.
Los latinos de los Rays de Tampa Bay
La organización floridana cuenta con figuras latinoamericanas de gran importancia, tanto en su alineación ofensiva como en el cuerpo de lanzadores.
República Dominicana: Freddy Peralta, lanzador derecho, nacido en Moca, República Dominicana, y una de las figuras del pitcheo de Tampa Bay, Junior Caminero, tercera base dominicano, reconocido por su poder ofensivo y Jorge Mateo, jugador del cuadro interior, con velocidad y capacidad defensiva.
Cuba: Yandy Díaz, bateador designado y uno de los veteranos de la ofensiva de Tampa Bay y Víctor Mesa Jr., jardinero cubano que aporta profundidad al conjunto.
México: Jonathan Aranda, primera base nacido en Tijuana, México, con capacidad para producir carreras.
Puerto Rico y ascendencia latinoamericana, Richie Palacios, jugador del cuadro nacido en Brooklyn, con raíces puertorriqueñas y vínculos familiares con Curazao, Nick Martínez, lanzador estadounidense de ascendencia cubana y Nick Fortes, receptor estadounidense de ascendencia cubana.
Los representantes latinos de Milwaukee
Los Cerveceros también cuentan con una importante presencia latinoamericana, encabezada por una sólida representación venezolana y jugadores dominicanos que contribuyen en diferentes áreas del equipo.
Venezuela: William Contreras, receptor venezolano, pieza fundamental en la conducción del pitcheo y la ofensiva, Jackson Chourio, jardinero venezolano, una de las jóvenes estrellas de Milwaukee, Luis Lara, jardinero venezolano que forma parte de la plantilla y Antonio Senzatela, lanzador venezolano que refuerza el cuerpo de pitcheo.
República Dominicana: Gary Sánchez, receptor y bateador designado dominicano, reconocido por su poder con el bate y Abner Uribe, lanzador relevista dominicano, con la responsabilidad de contribuir a preservar las ventajas del equipo.
Ascendencia mexicana: Joey Ortiz, jugador del cuadro nacido en California, de ascendencia mexicana y JoJo Romero, lanzador relevista zurdo nacido en California, también de ascendencia mexicana.
Los dirigentes y entrenadores también aportan sabor latino
La influencia latinoamericana no se limita a los peloteros. Los cuerpos técnicos incluyen profesionales que desempeñan funciones importantes en la preparación, estrategia y desarrollo de los equipos.
Entrenador dominicano-estadounidense de Tampa Bay; Tomás Francisco, coordinador de campo de los Rays; y Guillermo Martínez, entrenador de bateo de Milwaukee, nacido en Nicaragua. También aparecen Néstor Corredor, de Venezuela; Juan Sandoval, de República Dominicana; y Christian Correa, de ascendencia colombiana, pero Tampa cuentra con Rodney Linares, coach de banca o asistente del manager Kevin Casch.
Freddy Peralta y Junior Caminero, orgullo dominicano
Para la República Dominicana, la participación de Freddy Peralta y Junior Caminero representa una razón adicional para seguir de cerca esta Serie Mundial.
Peralta, oriundo de Moca, tiene la responsabilidad de aportar su talento desde el montículo, mientras Caminero busca hacer sentir su presencia ofensiva con Tampa Bay. Ambos representan a una nación que ha contribuido durante décadas a la historia y el crecimiento del béisbol de las Grandes Ligas.
En Milwaukee, los venezolanos William Contreras y Jackson Chourio constituyen dos de las figuras latinas más llamativas de la serie. Su desempeño puede resultar determinante en las aspiraciones de los Cerveceros de alcanzar la corona.
La participación de estos jugadores confirma que el béisbol latinoamericano continúa siendo una fuente esencial de talento para las Grandes Ligas y que su influencia abarca todas las facetas del juego.
La Serie Mundial 2026 ofrece, por tanto, algo más que la disputa de un campeonato: representa una vitrina internacional para el talento latino, sus distintas escuelas beisboleras y el aporte de generaciones de jugadores que han hecho del béisbol una pasión compartida a ambos lados del continente.









