YANKEE STADIUM, BRONX, NY.─ Los Rockies de Colorado llamaron a las Grandes Ligas, al lanzador, Luis David Peralta, quien estaba azotando en Triple A.
El mocano, hermano menor del abridor de los Cerveceros de Milwaukee, Freddy Peralta, fue adquirido a final de julio de este año por Colorado desde los Piratas de Pittsburgh.
Y sus primeros juegos en la MLB son en el Yankee Stadium, frente a los Yankees de Nueva York, un escenario calificado como la catedral del béisbol y el más famoso entre las edificaciones deportivas.
“Un sueño hecho realidad, como hablamos temprano, yo vine aquí a los 12, 13 años, te vi, y reviví esos momentos de antes y nada, aprovechar y dar lo mejor de mí”, indicó.
“Sería un privilegio hacer mi debut aquí en el Yankee Stadium, un estadio icono, lleno de muchas vivencias e historias, donde han pasado tantas estrellas de este deporte”, añadió.
Agregó que se siente como un niño, agradecido con Dios y con las personas que lo ayudaron desde el día 1, como Antonio Concepción, Alejo, El Fulano, Ramiro, Chevy, Rumi, y muchas más personas que aportaron un granito de arena, que gracias a ellos está cumpliendo el sueño de dar el salto a las mayores.
Peralta, dejó impresionantes números en el circuito AAA, marca de 7-0, con 0.95 de efectividad, con 75 ponches en 47.2 entradas lanzadas.
Manifestó que al momento de recibir la noticia que había sido promovido a las Grandes Ligas, acababa terminar un juego en AAA, del entusiasmo llamó a sus padres y a sus hermanos, con quienes compartió las alegrías que sentía en ese momento.
Dijo que habló varios minutos con su hermano Freddy, un experimentado lanzador de la MLB, quien lo aconsejó como debe seguir.
Les decía a sus compañeros que en el 2013 estuvo en este estadio como aficionado, y hasta le indicó donde se sentó, y su sueño era regresar de nuevo, pero como pelotero y hoy ese deseo se está cumpliendo.
Subrayó que su gran desempeño este año, fue porque trabajó fuertes en la temporada muerta con su hermano (Freddy Peralta) y su intervención en la Liga Invernal Dominicana con los Tigres del Licey.
“Trabajé fuerte en la temporada muerta con mi hermano Freddy, recibiendo consejos de él y practicando diferentes pitcheos, slider y controlando la zona, algo que me ayudó mucho, especialmente tener un poquito más de la recta y también jugar en LIDOM”, aseguró.
Aclaró que se sometió a un rígido plan de trabajo con su hermano de cuatro meses.
Dio a conocer que su hermano Freddy es un ejemplo a seguir.
“Yo sigo sus pasos, yo le doy gracias a Dios y es un privilegio por tener un hermano que está en las Grandes Ligas, al algo chévere para mí, y no llego con la hoja en blanco”, aseveró.
Al unirse a los Rockies este viernes en el Yankee Stadium, la bienvenida que le dieron los miembros del equipo la calificó de inolvidable, agregando que encontró algunos jugadores que eran sus compañeros en Doble y Triple A.
Peralta vino a las Grandes Ligas con el objetivo de no regresar a las menores, hacer el trabajo y lograr un lugar en el equipo grande. Y para eso se preparó en todos los sentidos.








