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YANKEE STADIUM, BRONX, NY.─ Por más cómodo y valorado que se sienta dentro de la estructura de los Yankees de Nueva York, el dominicano Luis Rojas no esconde una realidad que sigue viva en su interior: su deseo de volver a ocupar una silla de dirigente en las Grandes Ligas continúa intacto.
Después de dirigir a los Mets durante dos temporadas (2020 y 2021), Rojas ha construido una reputación de enorme respeto dentro de la organización de los Yankees, donde desde 2022 ha asumido múltiples responsabilidades: coach de tercera base, instructor de los jardineros y una de las voces de mayor confianza dentro del círculo de decisiones del dirigente Aaron Boone.
Pero aunque disfruta plenamente su presente en El Bronx, Luis fue categórico al hablar sobre su futuro.
“Sí, claro… siempre. Uno se mantiene preparado. Si llega la oportunidad, el futuro está abierto.”
Sus palabras no fueron simples cortesías. Reflejan la mentalidad de un hombre que nunca ha dejado de verse como dirigente, aun cuando hoy vista el uniforme de una de las franquicias más exigentes del béisbol.
“Tuve la oportunidad de entrevistarme con Baltimore durante la temporada muerta pasada para el puesto gerencial. Tuvimos conversaciones muy productivas. No gané el puesto al final, pero siempre que un equipo llama y pide permiso, eso emociona mucho porque significa que todavía creen en uno.”
Los Orioles de Baltimore estuvieron entre las organizaciones que valoraron seriamente su perfil de cara a la temporada 2026, una muestra clara de que su nombre sigue generando respeto dentro del mercado.
Sorpresa total con la salida de Alex Cora
Uno de los momentos más sinceros de la conversación llegó cuando se le preguntó sobre la inesperada salida de Alex Cora de los Medias Rojas de Boston, una noticia que sacudió el panorama del Este de la Liga Americana.
Luis no ocultó su sorpresa.
“He aprendido bastante de Alex Cora. Siempre le he tenido un gran respeto por el conocimiento del juego que tiene y también por la gran persona que es. De verdad que me sorprendió bastante ese movimiento.”
Rojas explicó que recientemente compartió con Cora durante una serie de tres partidos en Boston, donde pudieron conversar ampliamente sobre béisbol y la vida.
“Hablé bastante con él… y yo sé que va a caer de pie donde quiera que vaya. Lo he escuchado, he hablado con él, está muy tranquilo con lo que pasó. Y yo creo que en el futuro vamos a ver a Alex dirigiendo nuevamente en un lugar competitivo.”
Las palabras del dominicano dejan ver no solo respeto profesional, sino también una relación cercana entre dos de las mentes latinas más respetadas del béisbol actual.
Un hombre de múltiples funciones y de decisiones
Aunque hoy no ocupa una oficina de manager, Luis asegura que su trabajo con los Yankees lo mantiene mentalmente conectado con ese rol todos los días.
“Aaron Boone me da mucha inclusión en muchas de las decisiones que tomamos. Eso me mantiene siempre activo desde el punto de vista dirigencial.”
Esa participación en estrategias pre-juego, análisis durante los partidos y lectura constante del comportamiento de los equipos le permite mantenerse “fresco”, como él mismo describe, para cualquier futura oportunidad.
Y mientras esa llamada llega, Rojas continúa honrando un uniforme que considera sagrado.
“Esta chaqueta, este uniforme, es un gran honor. Uno quiere representar todos los días toda la grandeza que esta organización ha construido.”
Hablar de Luis Rojas también es hablar de sangre beisbolera. Es hijo del legendario Felipe Alou, figura histórica de las Grandes Ligas que brilló como jugador y posteriormente como manager de los Expos de Montreal Expos y los Gigantes de San Francisco.
Esa herencia, sumada a su experiencia en ligas menores con los Mets, su exitoso paso por los Leones del Escogido —donde conquistó un campeonato (2015-2016) como dirigente y también ejerció como gerente general— han moldeado un perfil completo, respetado y preparado.
Escogido, una pasión que no abandona
Aunque su agenda está completamente ligada a Nueva York, Luis sigue muy conectado emocionalmente con los Leones.
“Siempre voy a ser un león. Siempre apoyando a la directiva y aportando cuando puedo. Seguimos disfrutando esos campeonatos.”
Sus palabras reflejan que, aunque hoy su oficina está en el Yankee Stadium, una parte importante de su corazón sigue en la República Dominicana.
Y mientras el béisbol continúa girando, una cosa parece segura: Luis Rojas no ha dejado de ser manager… simplemente está esperando la próxima llamada.



