NUEVA YORK.─ La paciencia de la gerencia de los Mets de Nueva York llegó a su fin. La organización anunció este viernes el despido del dirigente venezolano Carlos Mendoza, poniendo fin a una etapa que comenzó con grandes expectativas, pero que terminó marcada por la inconsistencia, las lesiones y una de las peores campañas recientes de la franquicia.
La decisión se produjo luego de una cadena de malos resultados que incluyó seis derrotas consecutivas y dejó al equipo con marca de 34-47, en el último lugar de la División Este de la Liga Nacional, a 15 juegos del primer lugar y 9.5 partidos fuera de la carrera por el último boleto de comodín.
El presidente de operaciones de béisbol, David Stearns, quien apenas semanas atrás había reiterado públicamente su respaldo a Mendoza, finalmente optó por un cambio de dirección al considerar que el club no respondía dentro del terreno de juego.
Como medida inmediata, el coach de banca Andy Green fue nombrado dirigente interino con la misión de intentar rescatar una temporada que prácticamente se ha salido de control.
Mendoza llegó al puesto de dirigente en noviembre de 2023 después de una exitosa trayectoria como coach de banca de los Yankees. En su primera temporada llevó a los Mets hasta la Serie de Campeonato de la Liga Nacional, despertando grandes esperanzas entre la fanaticada. Sin embargo, el club sufrió un fuerte desplome durante 2025 y en 2026 nunca logró encontrar estabilidad pese a la millonaria inversión realizada por el propietario Steve Cohen para construir un equipo contendiente.
Las lesiones de figuras importantes, la inconsistencia ofensiva, los problemas defensivos y un cuerpo de lanzadores incapaz de sostener ventajas terminaron por condenar el proyecto. Incluso la llegada de jugadores de renombre y el enorme contrato otorgado a Juan Soto no fueron suficientes para cambiar el rumbo del conjunto
Con el cambio de dirigente, ahora todas las miradas se concentran en la fecha límite de cambios, donde los Mets podrían convertirse en vendedores si no logran reaccionar en las próximas semanas.
Para Carlos Mendoza concluye una etapa que comenzó con ilusión y terminó siendo víctima de los resultados, una realidad que en las Grandes Ligas suele pesar más que cualquier respaldo público o proyecto a largo plazo.




