CITI FIELD, QUEENS, NY.─ José Quintana sigue escribiendo capítulos importantes en su extensa trayectoria en las Grandes Ligas.
Los Rockies de Colorado concretaron un contrato de un año y 6 millones de dólares con el veterano zurdo colombiano, quien a sus 37 años continúa demostrando que todavía tiene mucho que aportar desde el montículo.
Luego de una sólida temporada con los Cerveceros de Milwaukee, donde registró marca de 11-7 y efectividad de 3.96 en 24 aperturas, Quintana llegó a Colorado con la misión de aportar liderazgo, estabilidad y experiencia a una rotación joven que busca recuperar protagonismo en la Liga Nacional.
El zurdo cafetero no necesita presentación dentro del béisbol de las Mayores.
Ha vestido los uniformes de los Medias Blancas de Chicago, Cachorros de Chicago, Angelinos de Los Ángeles, Gigantes de San Francisco, Piratas de Pittsburgh, Cardenales de San Luis, Mets de Nueva York y Cerveceros de Milwaukee, convirtiéndose ahora en los Rockies en la novena franquicia de su carrera.
En 15 temporadas en Grandes Ligas, Quintana acumula récord de 113 victorias y 110 derrotas, con una efectividad de 3.76, además de haber sido seleccionado al Juego de Estrellas en 2016 con los Medias Blancas.
Durante una entrevista en el dugout de los Rockies en Citi Field, escenario que considera especial por su pasado con los Mets, Quintana habló con emoción sobre este nuevo reto profesional.
“Contento nuevamente por estar aquí en Citi Field. Es un estadio que se convirtió en mi casa y está en mi corazón. Me siento muy contento de haber regresado”, expresó el colombiano al pisar el estadio neoyorquino.
El veterano lanzador aseguró que sigue disfrutando cada etapa de su carrera con la misma pasión del primer día.
“Muy contento de estar en el juego, contento de seguir demostrando que podemos jugar pelota. Esta ya se convierte en mi novena franquicia y con mucho entusiasmo de que empecemos a ganar más juegos y hacer las cosas bien”.
Lejos de pensar en el retiro, Quintana mantiene intacta su mentalidad competitiva.
“Van 15 años y creo que ha sido un camino muy largo del cual me siento muy orgulloso. Seguimos entregándonos como el primer día y dando lo mejor de mí siempre. Nada de rendirse”.
Y fue aún más enfático:
“Nunca, nunca, jamás. Este es un juego que me ha dado mucho. Cada año ha sido una experiencia diferente y la sigo valorando mucho como desde el primer día”.
Además de su consistencia en el montículo, Quintana ha construido un legado histórico para el béisbol colombiano. Es el líder de todos los tiempos entre lanzadores nacidos en Colombia en juegos disputados (383), aperturas (357), victorias (113), entradas lanzadas (2,101.1) y ponches (1,816).
Un privilegio que asume con enorme responsabilidad.
“Es un orgullo. Siempre recuerdo mucho de dónde vengo, siempre tengo presente que represento a mi país. Soy alguien que llena de mucho orgullo a muchos niños y para mí eso significa muchísimo”.
Sobre el presente del béisbol colombiano, Quintana reconoció que todavía hay mucho por mejorar, aunque mantiene plena confianza en el talento emergente.
“Creo que hay mucho material y muchas cosas por mejorar. Tenemos muchos jugadores en las menores que vienen ascendiendo y pienso que sí, podemos crecer más”.
El zurdo considera que una de las claves está en la permanencia y el desarrollo sostenido.
“Necesitamos mantenernos más tiempo en el juego. Debemos durar más años y crear más conciencia para poder recuperar ese número de peloteros que merecemos tener en Grandes Ligas”.
En cuanto a su llegada a Colorado, Quintana destacó el ambiente positivo dentro de la organización y su rápida adaptación tanto al equipo como a la ciudad.
“El equipo es bastante joven, los coaches tienen mucha hambre y mucho deseo de prosperar. Me han recibido muy bien y estoy contento de estar aquí”.
También elogió a Denver como su nuevo hogar.
“Me gusta mucho la ciudad. Es muy bonita, tiene muchos paisjes y mucha variedad. Es un poco diferente, pero me gusta mucho”.
José Quintana no solo llega a los Rockies como un brazo veterano. Llega como un símbolo de perseverancia, disciplina y orgullo latinoamericano.
Su historia sigue creciendo, y en Colorado buscará seguir dejando huellas profundas, tanto dentro como fuera del terreno.



