NUEVA YORK.─ La contundente victoria de los Yankees de New York Yankees por 11-5 ante los Marineros Seattle en el T-Mobile Park, la noche del lunes del 13 de Mayo, quedó opacada por un incidente que dejó sin palabras a todos los presentes.
Resulta que el tercera base venezolano Oswaldo Cabrera sufrió una grave lesión en su pierna izquierda durante la parte alta del noveno inning, en una situación que conmocionó tanto a sus compañeros de equipo como a los aficionados.
El momento de la lesión ocurrió durante una jugada destacada. Con las bases llenas y un out, Cabrera corrió desde tercera base tras un elevado de sacrificio de Aaron Judge al jardín derecho. Mientras el receptor de los Marineros, Cal Raleigh, intentaba completar un out en el plato con un tiro de Leody Taveras, el venezolano se deslizó de manera ajustada para anotar.
Sin embargo, al intentar frenar y regresar para tocar el plato, su tobillo izquierdo cedió de forma alarmante. Cabrera logró tambalearse de regreso y tocar el plato con la mano, pero permaneció tendido en el suelo sin moverse, alertando a todos de que algo grave había ocurrido.
Los entrenadores médicos del equipo ingresaron rápidamente para asistirlo, mientras en el terreno reinaba un silencio absoluto.
El cuerpo técnico se vio en la necesidad de inmovilizar la pierna de Cabrera antes de colocarlo cuidadosamente en una camilla.
Minutos después, una ambulancia llegó al campo para trasladar al jugador al hospital, acompañado por Tim Lentych, el jefe del cuerpo médico de los Yankees.
Tres días después de su lamentable lesión, el jugador venezolano fue operado con éxito del tobillo izquierdo.
Ahora han pasado cuatro meses desde que el utility venezolano, fue operado y tras encontrarse en una etapa de su recuperación, en la que ya ha podido participar en actividades sobre el terreno, para Cabrera era difícil ocultar su sonrisa y el entusiasmo, mientras fildeaba rodadas por primera vez en la segunda base del Yankee Stadium, el martes.
El mismo Cabrera es el primero en reconocer que falta camino por recorrer para volver a la acción, pero dijo que a pesar de lo frustrante que es estar apartado por la dolencia, también acepta el aspecto de aprendizaje que viene con su rehabilitación.
Y también pensó al principio que la estremecedora lesión que sufrió sería más difícil, pero en realidad no ha sido así, porque como se siente en estos momentos repleto de optimismo que podría regresar este mismo año dependiendo del avance de los Yankees en la postemporada y sus necesidades.
“Contento, hoy fue el primer día agarrando rolin y muy contento de estar en el terreno nuevamente y muy feliz de comenzar a trotar fuera del gimnasio, empezando hacer cosas aquí en el terreno y eso me tiene super motivado y contento”, dijo Cabrera el martes en el Yankee Stadium.
Más allá de sus números, Cabrera se ha ganado el respeto y el cariño de sus compañeros y aficionados por su alegría, dedicación y trabajo incansable desde su llegada a los Yankees como prospecto internacional a los 16 años.
En su cuarta temporada en las Grandes Ligas, Oswaldo Cabrera venía consolidándose como el titular habitual de la tercera base para los Yankees, habiendo iniciado 30 de los primeros 41 encuentros de la temporada. Bateando para .243, con un OPS de .630, cuatro dobles, un jonrón y 11 carreras impulsadas, el utility de 26 años estaba brillando con el uniforme neoyorquino.
Dijo que la rutina de recuperación es simple, pero a la misma vez fuerte, porque hay que hacer muchas cosas para que el tobillo se recupere de la mejor manera.
Indicó que su tarea de trabajo comienza a las 9:00 de la mañana cuando el equipo no está aquí en la casa y termina a las 2:00 de la tarde, haciendo varias cosas para obtener de nuevo la salud.
No sabe si hoy estará en el campo agarrando rolin y trotando en el campo, esparará la decision del training.
“Pensé que mi lesión iba a ser más complicada, pero gracias a Dios no ha sido así y eso me tiene muy motivado”, subrayó Cabrera.
Dijo que si los Yankees avanzan en la postemporada y ellos lo necesitan él estará disponible, claro si está en condiciones.
Sin embargo, su creencia es que los Yankees tienen en este momento un gran equipo, un hecho que no se puede negar y por eso Cabrera siente una gran motivación.








