(1de 2)
YANKEE STADIUM, BRONX, NY.─ Los Yankees de Nueva York han decidido dar un nuevo giro a su infield al ascender desde Triple-A Scranton/Wilkes-Barre al utility venezolano Oswaldo Cabrera, quien recibirá su primera oportunidad en las Grandes Ligas en la temporada 2026, en medio de la baja del antesalista Ryan McMahon.
La organización tomó la decisión luego de que McMahon fuera colocado en la lista de lesionados de 10 días debido a una infección en el oído y la garganta.
El antesalista no ve acción desde el pasado domingo, por lo que su estancia en la lista podría ser aplicada de manera retroactiva, según los protocolos del equipo.
Para Cabrera, este llamado representa un regreso muy esperado al escenario donde ha construido gran parte de su carrera profesional.
El venezolano no juega en Grandes Ligas desde que sufrió una fractura en el tobillo izquierdo en mayo del año pasado, lesión que lo obligó a pasar por el quirófano y a un largo proceso de recuperación.
El jugador de 27 años ha sido uno de los comodines más versátiles de los Yankees en los últimos años, capaz de desempeñarse en múltiples posiciones del cuadro interior y los jardines.
Sin embargo, la tercera base ha sido el rol donde más continuidad ha tenido dentro del equipo.
En su trayectoria en MLB, Cabrera registra una línea ofensiva de .234/.295/.346 con 20 cuadrangulares en 301 partidos.
En su paso por Triple-A esta temporada, mostró señales de recuperación ofensiva, con un OPS de .727. En 68 encuentros, conectó 71 imparables en 262 turnos al bate, para un promedio de .271.
Su regreso también viene acompañado de una mentalidad renovada tras el proceso de rehabilitación. Cabrera expresó su emoción de volver al Yankee Stadium y su compromiso con el equipo:
“Contento, contento de estar aquí y listo para ayudar a los muchachos, que para eso es que estamos trabajando todos los días. Lo extrañaba demasiado, este estadio es increíble. Esa es la meta de todo pelotero, he trabajado fuerte para mantenerme aquí el mayor tiempo posible”, dijo el venezolano.
Sobre su ausencia al inicio de la temporada, explicó que el proceso de recuperación fue determinante en la decisión de comenzar en ligas menores.
“No me sentía al 100%, tuve pocos turnos en el spring training y estaba todavía en recuperación del tobillo. Creo que fue la mejor decisión enviarme a Triple-A para poder recuperarme completamente”, señaló.
Consultado sobre su condición actual, fue directo en su respuesta: “Del 1 al 10, me siento 100. Estamos listos para batallar y competir todos los días”.
Cabrera también habló sobre el momento del equipo, reconociendo los altibajos propios de una temporada larga en Grandes Ligas.
“Siempre hay altos y bajos. La clave es cómo salimos de estos momentos. Todos estamos enfocados en la misma meta dentro del terreno”.
Finalmente, reafirmó su rol dentro del club, dejando claro que su versatilidad sigue siendo su principal carta de presentación.
“Mi rol aquí siempre ha sido el de utility, estar listo para cualquier posición cuando el equipo me necesite”.
Con su regreso, los Yankees suman nuevamente profundidad defensiva y energía en el roster, apostando a la experiencia y versatilidad de un jugador que conoce bien la organización y que busca retomar su lugar en el equipo grande.



