MANHATTAN, NY.─ Van Cortlandt Baseball League volvió a escribir su nombre en la historia de la Copa de Béisbol Tito Pereyra al conquistar por segundo año consecutivo el campeonato, tras vencer 5-2 a la selección de la Liga Ruddy Disla, de Santiago de los Caballeros.
La séptima edición de la Copa Tito Pereyra fue organizada por la Asociación Dominicana de Béisbol de Nueva York, que, junto a Héctor O’Neal, Jackeline y un dedicado equipo de colaboradores, presentó una jornada que recibió el respaldo de cientos de aficionados en el diamante número 1 de Inwood Hill Park, en la parte alta de Manhattan.
Los seguidores del béisbol permanecieron en las gradas desde el comienzo de la programación hasta el último out del partido decisivo, convirtiendo el escenario en una verdadera fiesta deportiva y demostrando el entusiasmo de la comunidad dominicana por este tipo de encuentros.
El conjunto de Van Cortlandt, dirigido por Jhonny Arias, tuvo que venir de atrás para conquistar el trofeo, luego de que los visitantes de Santiago de los Caballeros tomaran ventaja de 2-0 en las primeras dos entradas.
Más allá del resultado deportivo, la jornada se caracterizó por una organización que recibió elogios de jugadores, dirigentes, invitados y aficionados. Los participantes disfrutaron de abundante comida, refrescos, agua y pizzas durante el desarrollo de la actividad.
La atención ofrecida a los atletas y visitantes, así como el ambiente de confraternidad que reinó durante toda la jornada, contribuyeron a que la séptima edición de la Copa Tito Pereyra fuera disfrutada tanto dentro como fuera del terreno de juego.

Un homenaje a una leyenda del béisbol dominicano
La Copa lleva el nombre de Héctor “Tito” Pereyra, una de las figuras de mayor influencia en el béisbol federado de la República Dominicana, cuya trayectoria continúa siendo recordada dentro y fuera del país.
Pereyra asumió la presidencia de la Federación Dominicana de Béisbol (FEDOBE) el 19 de marzo de 1993 y permaneció al frente de la institución hasta su fallecimiento en mayo de 2019, acumulando casi 26 años de liderazgo.
Durante ese extenso período impulsó importantes proyectos para el desarrollo del béisbol aficionado y de las selecciones nacionales, además de defender la presencia de jugadores profesionales en las principales competencias internacionales.
Entre sus aportes más destacados se encuentra su participación en la organización del equipo dominicano que conquistó de manera invicta el Clásico Mundial de Béisbol de 2013, así como el oro obtenido por República Dominicana en los Juegos Centroamericanos y del Caribe de 2010.
Su influencia también alcanzó el ámbito continental. En 2017 asumió la presidencia de la Confederación Panamericana de Béisbol (COPABE), ampliando su participación en la dirección del béisbol de la región.
El legado de Pereyra continúa presente en el movimiento federativo dominicano. En 2026, la plancha encabezada por Juan Núñez, reelegido para dirigir FEDOBE durante el período 2026-2030, utilizó el nombre “Tito Pereyra, Trabajo, Transparencia y Consolidación”.

Van Cortlandt reaccionó a tiempo
La actividad comenzó con una ceremonia inaugural que dio paso a una competencia de cuatro equipos bajo el formato de muerte súbita, donde cada conjunto salió al terreno con el objetivo de avanzar hasta el partido por la corona.
Van Cortlandt Baseball League consiguió su pase a la final con una contundente victoria 7-1 en semifinales, mientras la selección de la Liga Ruddy Disla aseguró su presencia en el choque decisivo al derrotar 8-1 a los Bombers de Samuel.
El encuentro por el campeonato tuvo un comienzo favorable para el representativo de Santiago de los Caballeros, que aprovechó las primeras oportunidades ofensivas para colocarse arriba 2-0.
Pero los campeones defensores no tardaron en reaccionar. Van Cortlandt ajustó su ofensiva, comenzó a producir carreras y terminó completando una remontada que le permitió imponerse 5-2 y levantar nuevamente la Copa Tito Pereyra.
La celebración de los jugadores y seguidores de Van Cortlandt comenzó inmediatamente después del último out. El trofeo fue entregado por Héctor O’Neal a Jhonny Arias, dirigente del equipo campeón.
Manny encabezó la ofensiva de los monarcas con un triple, mientras Krith y Denzhel contribuyeron con un sencillo cada uno.
El lanzador H. Rivera se llevó la victoria en un encuentro que tuvo que ser detenido en la cuarta entrada debido a la oscuridad.
Por el conjunto de Santiago de los Caballeros, E. Hernández tuvo una actuación sobresaliente. El jardinero conectó un triple en la final y venía de protagonizar una jornada ofensiva espectacular en el partido anterior, en el que disparó tres cuadrangulares.
Su rendimiento a lo largo de la competencia llevó a Héctor O’Neal a reconocerlo con el premio de Jugador Más Valioso (MVP) del torneo.
También aportaron un imparable cada uno Luna, S. Mota y J. Álvarez.
Al finalizar la competencia, los jugadores y miembros de la selección de la Liga Ruddy Disla recibieron sus medallas como subcampeones.

Mucho más que un campeonato
La séptima Copa Tito Pereyra dejó como campeón nuevamente a Van Cortlandt Baseball League, pero el significado de la jornada fue mucho más amplio que el resultado registrado en el terreno.
El evento permitió reunir a jugadores, dirigentes, familiares, invitados y fanáticos en torno al recuerdo de una figura que dedicó buena parte de su vida al desarrollo del béisbol dominicano.
La presencia constante de cientos de aficionados durante toda la programación, desde el primer partido hasta el último out, reflejó el interés y el respaldo que despertó la competencia.
El esfuerzo de la Asociación Dominicana de Béisbol de Nueva York, Héctor O’Neal, Jackeline y todo el equipo de colaboradores quedó reflejado en una actividad que combinó béisbol, organización, hospitalidad y confraternidad.
La séptima edición de la Copa Tito Pereyra terminó así con Van Cortlandt nuevamente en lo más alto, pero también con la satisfacción de haber rendido homenaje, a través del deporte, a la memoria de uno de los grandes dirigentes del béisbol dominicano.
Felicitaciones a la Asociación Dominicana de Béisbol de Nueva York, Héctor O’Neal, Jackeline y a todos los que hicieron posible una jornada que honró con dignidad el nombre de Tito Pereyra y ofreció a la comunidad una memorable fiesta de béisbol en Nueva York.









