NUEVA YORK.─ Chicago derrotó 4-3 a los Guardianes de Cleveland el lunes 5 de octubre en el Juego 2 de la Serie Divisional de la Liga Americana y tomó ventaja 2-0 en la serie al mejor de cinco.
Cleveland golpeó primero
Los Guardianes tomaron ventaja 2-0 desde la primera entrada.
Un error del abridor Sean Newcomb permitió que Cleveland colocara las primeras carreras en el marcador, pero Chicago consiguió limitar el daño y mantenerse cerca durante las siguientes entradas.
Murakami inició la reacción
Los White Sox descontaron en el cuarto episodio con un sencillo productor de Munetaka Murakami, quien continúa siendo una de las principales figuras ofensivas del equipo en esta postemporada.
El japonés también había conectado un jonrón de dos carreras en el Juego 1 de la serie.
Montgomery cambió el partido en el sexto
La remontada definitiva llegó en la sexta entrada.
Braden Montgomery conectó un doble de dos carreras que dio ventaja 3-2 a Chicago. Poco después, Chase Meidroth agregó un sencillo remolcador para ampliar la diferencia a 4-2.
Ese rally de tres anotaciones terminó marcando la diferencia.
Sean Burke silenció a Cleveland
Una de las claves del triunfo fue la actuación de Sean Burke desde el bullpen.
Burke lanzó 5.1 entradas, permitió una carrera y ponchó a seis bateadores, además de retirar a 13 rivales consecutivos durante su presentación.
Por Cleveland, Gavin Williams registró 11 ponches, la mayor cantidad de su carrera en postemporada, pero el bullpen no pudo conservar la ventaja.
Cleveland amenazó en el octavo
Los Guardianes todavía tuvieron una oportunidad de regresar.
Jo Adell conectó un triple productor en la octava entrada para reducir la diferencia a 4-3, pero Grant Taylor logró contener la amenaza y terminó asegurando su segundo salvamento consecutivo de la serie.
Chicago queda a una victoria de avanzar
Con el triunfo, los White Sox permanecen invictos en esta postemporada y están a una sola victoria de avanzar a la Serie de Campeonato de la Liga Americana.
El Juego 3 se disputará en Chicago, donde los Medias Blancas tendrán la oportunidad de cerrar la serie ante su público.
Cleveland, en cambio, ya no tiene margen de error.




