NUEVA YORK.─ El béisbol de las Grandes Ligas vuelve a latir con fuerza este viernes 3 de abril de 2026, cuando el icónico Yankee Stadium abra sus puertas para celebrar el esperado Día Inaugural.
Los Yankees de Nueva York recibirán a los Marlins de Miami en una jornada que promete emoción dentro y fuera del terreno.
Desde temprano, la actividad comenzará a las 7:00 de la mañana con la apertura del acceso de prensa y el estacionamiento en Ruppert Plaza.
A media mañana, los reflectores estarán sobre el clubhouse de los Yankees, que abrirá a las 9:30 a.m., seguido por la disponibilidad del dirigente Aaron Boone ante los medios a las 10:20 a.m.
El ritmo competitivo se intensificará con la práctica de bateo de los Yankees entre 10:30 y 11:30 a.m., mientras que los Marlins tendrán su turno poco después del mediodía.
El equipo visitante también contará con atención mediática, destacando la comparecencia de su manager Clayton McCullough a las 11:50 a.m. en el dugout visitante.
A las 11:30 a.m., las puertas del estadio se abrirán para los fanáticos, marcando el inicio del ambiente festivo en las gradas.
La ceremonia previa al partido arrancará a la 1:09 p.m. con las tradicionales presentaciones de los equipos, seguida de uno de los momentos más simbólicos: la introducción de una gigantesca bandera estadounidense, acompañada por abonados y miembros del servicio militar.
El acto protocolar incluirá la interpretación del Himno Nacional a cargo de Nikki M. James, así como el lanzamiento ceremonial de la primera bola por parte de Jack Hughes y Aerin Frankel.
Tras la reunión de árbitros y dirigentes en el plato, los Yankees saltarán al terreno a la 1:36 p.m., dejando todo listo para el esperado primer lanzamiento oficial a la 1:38 p.m., que marcará el inicio de una nueva temporada.
Como es tradición, durante la séptima entrada se vivirá otro momento especial con la interpretación de “God Bless America” a cargo de la Sargento Mayor del Ejército de los Estados Unidos, Carla Loy Song.
El Día Inaugural no solo representa el inicio de la campaña, sino también una celebración del béisbol como cultura, espectáculo y tradición.
En El Bronx, todo está listo para que la historia vuelva a escribirse.









