YANKEE STADIUM, BRONX, NY.─ Junior Caminero no escondió su felicidad después de que los Rays de Tampa Bay completaran una contundente barrida 3-0 sobre los Yankees de Nueva York en la Serie Divisional de la Liga Americana, un resultado que colocó al conjunto de Tampa Bay nuevamente en la Serie de Campeonato.
Rodeado por su esposa y su hija en el Yankee Stadium, el tercera base dominicano disfrutó uno de los momentos más importantes de su joven carrera y dejó claro que, desde los entrenamientos primaverales, había percibido algo especial dentro del clubhouse de los Rays.
“Yo sabía que íbamos a clasificar, pero no de la forma que lo hicimos, ganar la división”, afirmó Caminero.
“Cuando yo vi el día uno en spring training, el enfoque, la armonía, es algo muy especial para nosotros”, agregó.
Para Caminero, la clave del éxito de Tampa Bay ha estado precisamente en la capacidad del grupo para jugar como una verdadera unidad.
“Un 100. Yo no lo dudo, eso es un 100, porque estamos jugando como equipo”, respondió al ser consultado sobre cómo calificaría la actuación de los Rays.
“Cuando uno juega como equipo , el resultado habla por sí solo” apuntó.
El resultado está a la vista: Tampa Bay dejó fuera a los Yankees sin permitirles ganar un solo partido y cerró la serie en el Bronx con una victoria que desató la celebración de los jugadores visitantes.
Caminero también tuvo motivos personales para sentirse satisfecho.
El dominicano terminó la Serie Divisional bateando para .300, producto de tres imparables en 10 turnos, con un doble, dos carreras anotadas y dos bases por bolas.
Su producción fue especialmente importante en el segundo partido, cuando conectó dos hits en cuatro turnos, incluyendo un doble, y anotó una carrera en la victoria 5-2 de Tampa Bay.
En el tercer encuentro agregó otro imparable y volvió a pisar el plato en el triunfo 4-3 que selló la barrida.
Más allá de los números, la serie tuvo un significado especial para Caminero porque llegó al enfrentamiento con antecedentes poco favorables frente a los Yankees.
Antes de esta Serie Divisional, apenas bateaba .177 de por vida contra Nueva York.
Sin embargo, en los tres partidos de esta serie elevó considerablemente su producción y respondió en el escenario más exigente.
El dominicano había llegado a octubre después de una temporada extraordinaria, en la que conectó 42 cuadrangulares y remolcó 101 carreras, consolidándose como una de las principales figuras ofensivas de Tampa Bay.
Ahora, sin embargo, el pasado quedó atrás. Caminero sabe que el objetivo es mucho más grande.
“Ahora, la meta es ganar el próximo compromiso, la Serie de Campeonato y llegar hasta la Serie Mundial”, manifestó con determinación.
La celebración en el Yankee Stadium también tuvo un significado especial para el joven pelotero, quien compartió el momento con su familia.
Su esposa y su hija estuvieron presentes para acompañarlo en una noche que difícilmente olvidará.
Sus padres, explicó, no pudieron viajar a Nueva York porque se encontraban en Tampa, y entre risas contó que les había dicho que esperaran para celebrar cuando el equipo regresara a casa.
Pero mientras Caminero celebraba con los suyos, también tuvo palabras de cariño para la República Dominicana y, especialmente, para los seguidores de los Leones del Escogido, equipo con el que ha tenido una experiencia importante en la pelota invernal.
“Me mata mi gente dominicana. Allá jugué en el LIDOM, mi gente del Escogido me aportó muchísimo. El staff del Escogido, los jugadores, como manager, eso me ayudó mucho”, expresó.
El cariño por el béisbol dominicano permanece intacto, aunque Caminero dejó claro que, por ahora, toda su concentración está puesta en Tampa Bay.
“Después de la Serie Mundial yo bajo para allá”, dijo entre risas, antes de rechazar la posibilidad de volver a jugar inmediatamente en la pelota invernal.
“¿A jugar? No, no, no, mi jefe, ¿pa’ qué? Son 700 turnos que coge aquí, ¿a jugar? No, no, no. Estamos enfocados aquí”.
Y ese enfoque resume perfectamente el momento que vive Caminero.
El joven dominicano ya dejó atrás a los Yankees junto a los Rays y ahora mira hacia el siguiente desafío.
La Serie de Campeonato representa una nueva oportunidad para un equipo que, según Caminero, construyó desde el primer día de los entrenamientos la confianza necesaria para llegar hasta aquí.
“Yo sé que ese trofeo viene para nosotros”, afirmó, convencido de que Tampa Bay todavía tiene mucho por celebrar.
Por ahora, el mensaje de Caminero es sencillo: disfrutar la barrida, descansar lo necesario y volver al trabajo.
Porque para los Rays la temporada continúa y el sueño de llegar a la Serie Mundial está más vivo que nunca.








