YANKEE STADIUM, Bronx, NY.─ Ben Rice vivió una de esas noches que quedan grabadas para siempre en la memoria de un jugador de béisbol.
En el escenario más grande, frente a los históricos Medias Rojas de Boston y en el primer partido de la Serie de Comodines, el primera base de los Yankees respondió como una de las grandes figuras ofensivas de Nueva York al batear de 5-4, disparar dos cuadrangulares y remolcar seis carreras en la contundente victoria de los Yankees.
Rice no solamente produjo; apareció en momentos determinantes y convirtió su actuación en uno de los principales argumentos ofensivos de una noche en la que Nueva York tomó la delantera en la serie.
“Voy a recordar haber conseguido una victoria contra los Medias Rojas. No hay nada mejor que eso”, expresó Rice después del encuentro. “También voy a recordar a Cam saliendo ahí y estando dominante, como siempre lo está. Recordaré la atmósfera. Fue una noche increíble y una gran manera de comenzar la serie”.
La actuación adquirió una dimensión todavía más especial por el origen de Rice.
Nacido en Massachusetts y criado en Nueva Inglaterra, el jugador de los Yankees enfrentó precisamente al equipo que forma parte de la identidad beisbolera de esa región.
“Definitivamente le agrega una pequeña capa especial”, reconoció Rice. “Siempre es divertido cuando puedes salir y tener un gran partido contra ellos. Es bastante especial”.
Rice llegó a la postemporada hablando de una palabra que considera fundamental para explicar su rendimiento: consistencia.
“Creo que puedes encontrar el éxito simplemente siendo consistente todos los días”, manifestó. “En la postemporada, aunque hayas tenido esa consistencia durante la temporada regular, tienes que llevarla directamente a los playoffs”.
Para el jugador de los Yankees, la clave está en no transformar la rutina por el tamaño del escenario.
“Hay que afrontarlo como cualquier otro partido y hacer las cosas que te ayudaron durante toda la temporada”, explicó.
Esa filosofía cobró todavía más valor después de una temporada regular en la que los Yankees tuvieron que afrontar distintos momentos de dificultad, incluyendo la ausencia de Aaron Judge por lesión y los cambios obligados en la alineación.
Rice entiende que precisamente en esos momentos es cuando la consistencia adquiere mayor importancia.
“Cuando las cosas empiezan a ponerse difíciles, esa es una razón más para ser consistente”, dijo. “Tienes que apoyarte en tu rutina diaria, en tu enfoque diario y en tu preparación. Todo eso es precisamente para los momentos difíciles. Es cuando más lo necesitas”.
El bateador también destacó la preparación colectiva de los Yankees, particularmente la manera en que los bateadores zurdos respondieron ante los lanzadores zurdos de Boston.
“Fue excelente. Creo que tuvimos un gran enfoque colectivo como equipo”, señaló. “La calidad de los turnos fue muy buena de principio a fin. Estuvimos dispuestos a tomar los strikes, tuvimos buenos turnos y pusimos presión”.
Rice consideró que la ofensiva de Nueva York demostró que la calidad de un bateador no depende necesariamente de la mano del lanzador.
“Creo que eso es de lo que estos bateadores zurdos son capaces. No importa con qué mano esté lanzando el pitcher”, afirmó.
La noche también permitió apreciar la importancia de un grupo de jugadores que han ido creciendo juntos dentro de la organización de los Yankees.
Rice mencionó a Anthony, George y Bob como parte de una generación de jugadores que han compartido diferentes etapas de desarrollo hasta llegar juntos al escenario de las Grandes Ligas.
“Todos nosotros crecimos juntos, de alguna manera”, explicó. “Hubo cierto tiempo en que coincidimos; quizás algunos jugadores estaban un poco más adelantados que otros, pero ahora todos estamos aquí en las Grandes Ligas”.
Para Rice, observar el crecimiento de sus compañeros representa una satisfacción adicional.
“Ha sido increíble ver a cada uno tener éxito y encontrar su propio papel. Somos un grupo muy unido y nos sentimos orgullosos de eso”, expresó.
La historia de Rice con los Yankees, además, viene desde su infancia. Creció admirando al equipo y recordó especialmente a Derek Jeter, uno de los grandes referentes de su generación.
“Siempre admiré a Jeter. Siempre jugaba con él y con los Yankees en MVP Baseball 2005/2006 cuando era pequeño”, recordó. “Es simplemente un equipo fácil de apoyar. Siempre han sido muy buenos”.
Incluso durante su niñez en Nueva Inglaterra, Rice no ocultaba su afición por los Yankees. Una camiseta del equipo durante una fotografía escolar terminó convirtiéndose en una pequeña declaración de lealtad.
“Definitivamente llevar una camiseta de los Yankees para la foto del primer grado hizo que algunas personas me miraran de una manera extraña”, contó entre risas.
Ahora, muchos años después, aquella afición infantil se convirtió en una realidad mucho más grande: Rice viste el uniforme de los Yankees y acaba de protagonizar una noche de postemporada contra Boston en el Yankee Stadium.
Sus dos jonrones y sus seis carreras impulsadas fueron la expresión ofensiva de una jornada en la que Nueva York comenzó octubre con autoridad.
Pero Rice sabe que la postemporada apenas comienza.
Por eso, después de una noche extraordinaria, su mensaje no cambió: mantener la rutina, conservar la concentración y continuar haciendo aquello que lo llevó hasta este escenario.
La primera batalla ya pertenece a los Yankees. Y Ben Rice dejó su firma en ella con una actuación que difícilmente olvidará.








