NUEVA YORK.─ El billar volvió a convertirse en uno de los grandes atractivos de los II Juegos Deportivos Juan Pablo Duarte, con una jornada de alto nivel competitivo celebrada en el reconocido establecimiento La Bestia Billar, en El Bronx, donde Carlos Rodríguez, representante de New Jersey, se proclamó campeón de la modalidad bola 8 internacional.
Rodríguez tuvo que emplearse a fondo frente a una amplia representación de jugadores procedentes de distintos puntos del área triestatal para quedarse con la medalla de oro, en una competencia que congregó a decenas de billaristas y ocupó más de 30 mesas del popular centro especializado.
La justa fue disputada bajo el formato de mejor de siete manos, avanzando a la victoria el jugador que primero alcanzara cuatro triunfos.
De esta manera, el campeonato no se decidió por acumulación de puntos individuales de las bolas introducidas, sino por la cantidad de partidas o racks ganados durante cada enfrentamiento.
En la bola 8 internacional, el objetivo fundamental es limpiar primero el grupo de bolas correspondiente al jugador y posteriormente embocar legalmente la bola 8 para conquistar el rack.
Las reglas internacionales contemplan grupos de bolas y una definición por partidas ganadas, por lo que en el formato utilizado en estos Juegos Juan Pablo Duarte la expresión “ganar cuatro manos” equivale a llegar primero a cuatro racks ganados.
Con una combinación de precisión, concentración y experiencia, Rodríguez consiguió superar la exigente ruta competitiva hasta convertirse en el principal exponente de la disciplina y darle a New Jersey una de las medallas de mayor relieve de esta edición de los juegos.
Jeremy Rojas, representante de Manhattan, tuvo igualmente una destacada actuación y terminó con la medalla de plata, mientras que Julio Sandoval, de El Bronx, completó el podio con el tercer lugar, en una jornada que dejó demostrada la calidad existente entre los billaristas dominicanos residentes en el área triestatal.
La competencia también sirvió para poner de manifiesto el crecimiento y la organización que ha alcanzado el billar dominicano en Nueva York, al reunir en un mismo escenario a jugadores experimentados y jóvenes exponentes que mantienen viva la tradición de esta disciplina.
Entre las personalidades vinculadas al billar que respaldaron la actividad estuvieron Eduardo Ramos, Kerlin Pichardo, presidente de la Asociación de Billaristas de New York, Rafael Alberto Correa, miembro de la Federación Dominicana de Billar, y Hansel Beltré, quienes resaltaron el nivel de participación y el desarrollo de la jornada.

Pedro Pablo Pérez, director técnico de los II Juegos Juan Pablo Duarte, también estuvo presente durante la celebración de la competencia, dando seguimiento al desarrollo de las diferentes disciplinas que forman parte de este gran encuentro deportivo de la comunidad dominicana en el exterior.
La presencia de jugadores procedentes de New York, New Jersey y Connecticut volvió a confirmar el carácter triestatal de los Juegos Juan Pablo Duarte, concebidos como una gran fiesta deportiva para la dominicanidad en el exterior y como un espacio para fortalecer los vínculos entre atletas, dirigentes y organizaciones deportivas de la diáspora.
Los organizadores calificaron de exitoso el desarrollo del torneo de billar, destacando tanto la participación como el entusiasmo demostrado por los competidores y aficionados que acudieron a La Bestia Billar para respaldar la actividad.
Más allá de la lucha por las medallas, la jornada representó otro paso importante para consolidar estos juegos como un escenario de integración deportiva y cultural de los dominicanos residentes en Estados Unidos.
Los II Juegos Deportivos Juan Pablo Duarte concluirán este domingo 23 de agosto con una gran celebración en la calle 175, entre las avenidas Amsterdam y Audubon, en Manhattan, a partir de las 4:00 de la tarde, actividad que contará con la presencia del ministro de Deportes y Recreación, Kelvin Cruz.
La clausura pondrá el punto final a una histórica edición de los juegos, que durante varios días han reunido a miles de atletas en representación de diferentes comunidades y estados, demostrando que la dominicanidad también se expresa con fuerza a través del deporte, la confraternidad y la integración de la comunidad en el exterior.









