YANKEE STADIUM, BRONX, NY.─ Desde que Bryan Ramos fue convocado a las Grandes Ligas el 4 de Mayo por los Medias Blancas de Chicago, su presencia ha tenido un absoluto y gran impacto.
Este jugador que se escapó de Cuba a los 14 años de edad, hacia la República Dominicana, logrando firmar en Julio 2 en el 2018 por 300 mil dólares con los Medias Blancas, es un prospecto con muchas perspectivas y sólidas habilidades para triunfar en la MLB.
Ramos, segunda base natural, subido a las Grandes Ligas a jugar tercera base, ahora mismo está en la lista de lesionados por 10 días, tras sufrir una distensión en el cuádriceps izquierdo.
Tras llegar el viernes al Yankee Stadium, acompañando a los Medias Blancas a jugar una serie de tres partidos contra los Yankees, el cubano quedó impresionado con el majestuoso hogar de los Yankees y la ciudad de Nueva York.
“Esto es un sueño para cualquier pelotero jugar en el Yankee Stadium, los fanáticos, la ciudad, tienen muchas historia. Todavía no ha comenzado el partido y es una locura, imaginate cuando inicie”, dijo conmovido de alegría e impresionado.
Ramos que salió de Cuba buscando el “Sueño Americano” como lo han logrado otros paisanos suyo tras abandonar la isla de manera riesgosa, manifesto que está disfrutando cada momento en las Grandes Ligas desde que fue promovido por los White Sox.
Impresionante y vibrante fue ese primer turno y partido que jugó los Medias Blancas.
Explicó que duró dos años en la República Dominicana, clavado en la academia de Chiqui Mejía en Bonao, donde aprendió mucho, dejando atrás a su familia, todo detrás del futuro.
Lograr la firma al profesionalismo y dar el brinco donde está hoy, MLB, Chiqui Mejía, al igual que otros que también se fajaron para descubrir su future, son piezas claves, según cuenta Ramos.
El cubano, que ahora tienes 22 años de edad, está entusiasmado, jugando tranquilo, sin poner mucha presión, disfrutando, porque sabe que cosas buenas van a pasar.
Ramos hizo un llamado a los muchachos que persiguen el sueño de llegar a las Grandes Ligas, que nunca pierdan sus ilusiones, que trabajen duro sin mirar atrás, poniendo muchas ganas de triunfo, porque no solo con el talento se llega, recordando que el talento debe ir acompañado de disciplina, entrega día a día, porque este deporte no es fácil.








