YANKEE STADIUM, Bronx, NY.- Están persiguiendo la historia en el Bronx nuevamente.
Excepto que, en lugar de que los fanáticos acudan en masa al Yankee Stadium, es posible que pronto lo eviten a toda costa.
En lugar de anticipación, hay pavor.
No se equivoquen, este equipo de los Yankees puede ser recordado, pero por las razones equivocadas.
Con la derrota aplastante más reciente del domingo, un revés de 6-5 que selló la barrida ante los odiados Medias Rojas en El Bronx, los Yankees igualaron su racha de derrotas más larga (ocho) desde 1995.
No han liderado desde la segunda entrada el lunes pasado contra los Bravos, un lapso de 50 entradas.
La primera temporada perdedora de la franquicia desde 1992 parece casi un hecho después de que cayeron a 60-64.
La última derrota fue tan dolorosa como cualquier otra esta temporada.
Los Yankees se recuperaron para empatarlo tres veces.
Anotaron más carreras el domingo (cinco) que en sus cuatro juegos anteriores (cuatro).
“Ahora mismo estamos pasando por una mala situación. Nosotros en el clubhouse estamos positivos, tratando de levantar cabeza, salimos al terreno a dar lo mejor de uno como siempre, esperando en Dios que las cosas mejoren y con esperanza de poder hacer algo al final de la temporada”, dijo el lanzador relevista Jonathan Loáisiga.
Los Yankees han perdido por barrida las series ante Atlanta y Boston y suman ocho derrotas consecutivas por primera vez desde que perdieron ocho entre el 19 y 26 de agosto de 1995.
Nueva York (60-64) está en peligro de que llegue a su fin su racha de 30 campañas ganadoras seguidas debido a que tiene marca de 24-39 desde el 4 de junio.
El derecho de Nicaragua, quien regresó de la lista de lesionados de 60 días, agregó que el inicio fue maravilloso, pero lastimosamente vinieron muchas lesiones de jugadores claves, siendo esto parte de la mala racha que han tenidos.
Los Yankees (60-64) son los dueños del sótano, último lugar de la división Este de la Liga Americana a 17.0 completo de los líderes Orioles de Baltimore (77-47), según Loáisiga hay esperanzas y no ves un octubre lejos para ellos.
“Octubre no está lejos. Todavía nos faltan más de 38 partidos, estamos a ocho juegos del tercer lugar del (Comodín), no hay nada imposible. Sí empezamos a mejorar, es posible que estemos en la clasificación”, afirmó.
El lanzador nicaragüense de 28 años de edad, está de regreso con los Yankees, después de estar fuera cuatro meses, por problemas en el codo, que necesitó una limpieza.








