YANKEE STADIUM, Bronx, NY.─ La ausencia de Aaron Judge representa uno de los grandes interrogantes de los Yankees de Nueva York en esta postemporada, pero dentro del clubhouse existe una convicción: aunque nadie puede ocupar el lugar del capitán, el equipo ya demostró que tiene las herramientas para competir sin él.
Luis Rojas, coach de tercera base de los Yankees, fue contundente al hablar de la importancia de Judge y, al mismo tiempo, del trabajo colectivo que permitió a Nueva York mantenerse en una posición privilegiada hasta alcanzar la postemporada.
“Aaron Judge es insustituible, pero yo creo que eso lo sabemos hace mucho tiempo”, afirmó Rojas al analizar uno de los principales desafíos que enfrenta el conjunto neoyorquino en su serie de Wild Card contra los Medias Rojas de Boston.
Judge no es simplemente otro bate en la alineación. Su presencia cambia la estrategia del equipo contrario, genera respeto alrededor de cada turno y representa una de las principales referencias ofensivas de los Yankees. Por eso, su ausencia obliga a buscar soluciones diferentes.
Sin embargo, Rojas entiende que los Yankees tuvieron que aprender a vivir con esa realidad durante la temporada.
El equipo atravesó un período prolongado sin su capitán y consiguió mantenerse competitivo hasta terminar como el primer sembrado del Wild Card de la Liga Americana.
“Cuando pasan este tipo de cosas, todos los equipos a los que les ha pasado, que han perdido a su jugador quizás más importante, buscan la forma de sustituirlo por grandes peloteros también. No exactamente Aaron Judge, pero nosotros hemos hecho un buen trabajo”, explicó.
Para Rojas, buena parte de la respuesta estuvo en la profundidad construida por la organización y en la capacidad de otros jugadores para asumir responsabilidades que normalmente recaerían sobre Judge.
El coach de tercera base también destacó el trabajo de la oficina encabezada por Brian Cashman para incorporar piezas capaces de ofrecer una respuesta ofensiva diferente.
“No son Aaron Judge, pero nos han ayudado a estar donde estamos el día de hoy, con una posición clasificatoria muy importante”, manifestó.
Esa frase resume perfectamente la situación de los Yankees: nadie pretende reemplazar individualmente a Judge, porque una figura de su dimensión no tiene sustituto directo.
La apuesta está en que varios jugadores puedan aportar colectivamente lo que el equipo necesita para seguir avanzando.
Rojas también resaltó la velocidad y el atletismo que posee el conjunto, elementos que pueden adquirir mayor importancia en una serie corta.
Los Yankees tienen la posibilidad de buscar carreras de diferentes maneras y no depender exclusivamente del cuadrangular para producir ofensivamente.
“Tenemos algo de velocidad que podemos crear un poquito de caos”, señaló.
La ausencia de Judge, por tanto, no cambia la responsabilidad del resto del equipo: la hace mayor. Cada jugador debe asumir un poco más, y cada oportunidad ofensiva puede adquirir un valor especial frente a Boston.
A eso se suma la ventaja de jugar en el Bronx. Rojas considera importante comenzar la serie en Yankee Stadium, con una fanaticada que puede convertirse en un elemento adicional para un equipo que busca avanzar en octubre.
“Es mucho a favor tener la serie aquí en el Bronx con nuestra fanaticada”, sostuvo.
Los Yankees llegan, además, después de haber demostrado durante la temporada regular que pueden competir contra Boston.
Nueva York terminó con más victorias que los Medias Rojas y ganó la serie particular entre ambos clubes, antecedentes que forman parte del contexto, aunque ahora comienza una historia diferente.
Para Rojas, la clave será trasladar a octubre la capacidad de respuesta que los Yankees mostraron durante la campaña.
Sin Judge, el equipo tuvo que encontrar nuevas fórmulas, repartir responsabilidades y confiar en jugadores que quizá no habrían tenido el mismo protagonismo con el capitán saludable.
Ahora esas experiencias pueden convertirse en una fortaleza.
“Aaron Judge es insustituible”, repitió en esencia Rojas, pero el mensaje de los Yankees es igualmente claro: su ausencia no ha borrado las posibilidades de un equipo que aprendió a competir sin su principal figura.
En una serie corta contra Boston, Nueva York tendrá que demostrar nuevamente que puede producir, defender y ejecutar como conjunto.
Judge puede ser irremplazable, pero los Yankees han llegado hasta aquí precisamente porque aprendieron a jugar como equipo cuando su capitán no estaba en el terreno.
Y en octubre, esa capacidad colectiva puede ser tan importante como cualquier nombre escrito en la alineación.








