YANKEE STADIUM, BRONX, NY.─ Raisel Iglesias es otro cubano que tuvo que desafiar las dificultades de la vida para salir de Cuba en busca de la libertad y del futuro económico de su familia.
Igual que otros peloteros cubanos, Iglesias decidió abandonar la Isla y llegó a Haití en el 2013, donde estableció residencia.
Se recuerda que ese mismo año fue uno de los jugadores más jóvenes que integró a la selección nacional de Cuba, que participó en el Clásico Mundial de Béisbol.
Al siguiente año (2014) firmó un contrato con los Rojos de Cincinnati por siete años y 27 millones de dólares, más un bono por la firma de cinco millones de dólares.
Ahora Iglesias es un veterano que lleva 10 años lanzando en las Grandes Ligas, con 209 juegos salvados y las últimas tres temporadas con los Bravos de Atlanta, dijo que se siente satisfecho de carrera en la MLB.
Indicó que ser cerrador de un equipo de béisbol es la parte más compleja, porque la responsabilidad es sumamente difícil, porque siempre viene con la ventaja de una o dos carreras y sacar esos tres outs es sumamente apremiante.
Recordó que esa parte de la novena entrada cuando le toca venir a salvar el partido siempre enfrenta a los más temibles bateadores contrario, la parte alta de la alineación.
Este año, el cerrador de los Bravos de Atlanta, ha hecho un magnífico trabajo desde el montículo de los susto, apareciendo en 29 partidos y en ese lapso, tiene 27.2 entradas, con 21 ponches, 29 juegos salvados y una efectividad de 2.60.
“No puedo decir que estoy satisfecho, porque en realidad uno nunca lo está, uno siempre aspira a un poquito más, pero hasta ahora estoy teniendo una gran temporada con el favor de Dios, y tenemos que seguir laborando, porque todavía esto no se ha acabado y me siento bastante contento con el resultado hasta el momento”, subrayó.
En sus 10 años en las mayores Iglesias siempre ha tenido dificultad en los primeros meses de la temporada, sin embargo esta temporada ha sido la excepción.
El cubano e 34 años de edad, quiere seguir el ritmo en la segunda mitad de la temporada, después del Juego de Estrellas.
Sobre el equipo de los Bravos que días antes no había jugado su mejor béisbol, y que ocupa el segundo puesto en el Este de la Liga Nacional, detrás de los Filis, opinó que ellos estarán envueltos en la postemporada.
La meta para Iglesias es salvar 40 juegos, una meta que todavía no se ha registrado en su carrera.
En el 2019, llegó cerca, quedó a seis de ese límite. Salvó 34, lanzando para los Rojos de Cincinnati.








