CITI FIELD, QUEENS, NY.─ Nada bien le fue al relevista dominicano de los Orioles de Baltimore Seranthony Domínguez, en sus enfrentamientos contra los Mets de Nueva York.
El ex Filis, que llegó a Baltimore en la fecha límite de cambios, sufrió dos derrotas de los metropolitanos en iguales circunstancias.
El lunes el receptor de los Mets Francisco Álvarez, le conectó en la novena entrada un soberbio cuadrangular para dejarlo tendido en el campo de juego, con el partido empatados.
Y el miércoles el emergente de los Mets, Jesse Winker, repitió el mismo libreto, con el juego empatado 3-3, le dio otro decisivo jonrón a Domínguez en la novena entrada.
Lamentablemente, Domínguez no ha sido la pieza clave de la novena entrada para los Orioles.
A pesar de los pesares en los últimos resultados, Domínguez reconoce el gran equipo de los Orioles y lo orgulloso que siente tras su llegada a Baltimore.
Señaló que lo más importante en este equipo de los Orioles es la ansiedad de ganar que se vive en el clubhouse, y la gran hermandad que reina entre todos los componentes.
Reconoció que está pasando por momentos de altas y bajas, pero a la vez recordó que esto acontece en este deporte y que lo más importante es que goza de buena salud.
“Pero estamos preparados al servicio del dirigente cuando él lo considere”, expresó Domínguez, quien siempre tiene el momento disponible para conversar con los miembros de la prensa.
Domínguez quiere seguir viviendo el momento que disfrutó en Filadelfia y su deseo es seguir vistiendo la franela de los Orioles, un equipo que lo nota peleando lejos en la postemporada.








