El golf mundial vuelve a encenderse con el regreso de Tiger Woods, quien reaparece en la competencia oficial tras dos años alejado de los campos debido a múltiples lesiones y cirugías.
El legendario jugador formará parte del equipo Jupiter Links GC en la final de la liga TGL, marcando su retorno en un escenario competitivo tras una larga recuperación física.
Su regreso se produce en un contexto complicado: Woods ha enfrentado una rotura del tendón de Aquiles y varias operaciones en la espalda, lo que lo mantuvo fuera del circuito desde 2024.
A sus 50 años, el 15 veces campeón de torneos major vuelve en un formato adaptado a sus condiciones físicas, ya que la liga TGL reduce el desgaste físico, especialmente en el desplazamiento dentro del campo.
Inicialmente, Woods había estado trabajando como asesor de su equipo, pero ahora volverá a competir directamente en el segundo partido de la final, con la posibilidad de jugar un tercer encuentro si la serie se empata.
Su regreso no solo representa un hito deportivo, sino también una señal positiva de cara al futuro inmediato. Incluso se ha abierto la puerta a una posible participación en el Masters de Augusta 2026, lo que aumentaría aún más la expectativa en el mundo del golf.
Más allá del resultado, el retorno de Woods confirma una vez más su capacidad de resiliencia, en una carrera marcada por constantes regresos tras lesiones graves, manteniéndose como una de las figuras más influyentes en la historia del deporte.









