CITI FIELD, Queens, NY.- En su segunda temporada a nivel de Grandes Ligas el jardinero Alfonso Rivera está tratando de estabilizarse, para convertirse en un jugador estelar con los Cubs de Chicago.
Rivas, que nació y creció en los Estados Unidos, no se aleja de sus raíces y su cultura mexicana. Está orgullo de ser mexicano y prefiere hablar español aunque se ha formado en escuelas americanas, asegurando que esto lo mantiene más cerca de sí mismo y su gente.
“Soy cien por ciento mexicano, nací en Estados Unidos pero soy cien por ciento mexicano. Yo me considero así y así es como soy”, declaró.
De cara al próximo Clásico Mundial de Béisbol, el inicialista está totalmente disponible para prestar sus servicios al equipo de la selección que representará a México en el magno evento.
“Cien por ciento si me dan la oportunidad yo super, mega contento de poder representar al país”, expresó.
Recibió con la mayor de las alegrías, la noticia de que el Cubano, Randy Arozarena hizo su nacionalización Mexicana, oficial con intenciones de participar en el Clásico Mundial de Béisbol con el equipo que representará a México en el torneo.
“Es un tremendo talento y la verdad va a ser una muy buena ayuda, es un tremendo pelotazo que la verdad tenerlo en el equipo de méxico va hacer una cosa muy grandiosa”, comentó.
El jugador admite que aunque su experiencia en Las Mayores se ha visto limitada debido a que ha sido utilizado de manera estratégica para poder manipular el roster según las necesidades del equipo.
Lejos de sentirse frustrado por no tener un lugar asegurado en el equipo, prefiere entender que el béisbol sobre todo es un negocio en el cual él no es más que una pieza, que es movida por la gerencia de la organización. “Primero que nada entendiendo el rol. En este deporte existe el negocio, a veces cuando no hay opciones como pelotero no hay otra forma más que te bajen”, declaró.
Se enfoca en lo bueno de la oportunidad que han brindado, siempre sabiendo que el béisbol es una carrera de resistencia. Donde solo puede triunfar la perseverancia, la actitud positiva y sobre todas las cosas, el trabajo duro y consistente.
“Ha sido una experiencia muy bonita, nueva con el sube y baja que ha sido mi primera experiencia. Ha sido algo diferente pero seguimos jugando pelota. Estoy muy contento, muy bendecido y listo para seguir trabajando”, dijo.








