NUEVA YORK.─ Los II Juegos Deportivos Juan Pablo Duarte continúan desarrollándose por todo lo alto, con la participación de más de 2,000 atletas en 23 disciplinas deportivas, en una verdadera fiesta de integración que reúne a la comunidad dominicana de Nueva York y fortalece, a través del deporte, los vínculos con la República Dominicana.
En la primera jornada competitiva entraron en acción el béisbol, judo, lucha olímpica y boliche, disciplinas que concitaron la atención de atletas, familiares, entrenadores, dirigentes y aficionados que se dieron cita en los diferentes escenarios deportivos.

En béisbol, más de 200 jugadores abrieron la competencia en los campos de Inwood Park, en la parte alta de Manhattan, bajo la dirección técnica de Héctor O’Neal.
Los jóvenes peloteros, procedentes de diferentes equipos y comunidades, mostraron desde el primer lanzamiento el entusiasmo y la entrega que caracterizan al béisbol dominicano, en una jornada en la que el principal objetivo fue competir por los máximos honores y demostrar el talento existente en la diáspora.
El béisbol ocupa un lugar especial dentro de la comunidad dominicana radicada en Nueva York.
Por ello, su presencia en los Juegos Juan Pablo Duarte representa una importante plataforma para continuar identificando y desarrollando jóvenes con condiciones para llegar a niveles superiores.
Mientras tanto, en el gimnasio de la escuela George Washington se desarrollaron las competencias de judo, tanto en masculino como en femenino, además de la lucha olímpica.

Las competencias estuvieron bajo la coordinación de Rolando Robles, con la participación de maestros y técnicos especializados que acompañaron a los jóvenes durante una jornada caracterizada por la disciplina, la concentración y el espíritu competitivo.
Sobre el tatami y las áreas de competencia quedó demostrado el esfuerzo de atletas que aspiran a seguir creciendo en disciplinas que demandan una rigurosa preparación física y mental.
El boliche también se sumó al programa competitivo, aportando variedad a una jornada que dejó evidenciado el amplio abanico de disciplinas que forman parte de estos Juegos y el entusiasmo de la comunidad dominicana por mantener viva la práctica deportiva entre sus jóvenes.
Más que una competencia

Los II Juegos Deportivos Juan Pablo Duarte trascienden el aspecto puramente competitivo.
El evento se ha convertido en una expresión de la dominicanidad en Nueva York, al reunir a atletas de diferentes edades y comunidades bajo el nombre del fundador de la República Dominicana.
Uno de los grandes propósitos de esta iniciativa es identificar nuevos talentos en la diáspora y brindarles la oportunidad de continuar su desarrollo deportivo mediante los programas de las distintas federaciones nacionales.
La intención es establecer un puente entre el talento dominicano que reside en el exterior y el deporte de alto rendimiento de la República Dominicana.

De esta manera, jóvenes atletas que hoy compiten en Nueva York podrían, en el futuro, integrarse a selecciones nacionales y representar al país en campeonatos regionales, mundiales, Juegos Panamericanos, Centroamericanos y del Caribe y Juegos Olímpicos.
La visión de los Juegos es precisamente convertir esta gran concentración deportiva en una plataforma para detectar talentos con potencial, acompañarlos en su formación y crear las condiciones para que puedan alcanzar el máximo nivel de sus respectivas disciplinas.
Con el béisbol, judo, lucha olímpica y boliche como protagonistas de esta jornada, además de las restantes disciplinas que forman parte del programa, los II Juegos Deportivos Juan Pablo Duarte siguen escribiendo una nueva página en la historia del deporte dominicano en Nueva York.
El evento no solo premia a los mejores atletas, sino que también fortalece la identidad, fomenta la unidad de la diáspora y demuestra que, sin importar la distancia, el deporte continúa siendo uno de los principales puentes entre los dominicanos de aquí y la patria.









