NUEVA YORK.- Tras una gran campaña 2019 en la Liga Mexicana y en la Dominicana, Valdez completó su camino de regreso a Grandes Ligas.
Para “La Cabra” ha sido un camino largo, pero al fin regresó con los Orioles de Baltimore en el 2020 a la Gran Carpa. Poco más de tres años después de su última aparición, César Valdez, premiado como Pitcher del Año en la Liga Mexicana de Beisbol (LMB) y Lanzador del Año en la Liga de Béisbol Profesional de la República Dominicana (LIDOM), marcó su regreso a las Grandes Ligas de Béisbol (MLB) con los Baltimore Orioles ante el último equipo que lo vio partir: los Toronto Blue Jays.
César, quien fue distinguido como el mejor lanzador de la Liga Mexicana y la LIDOM en 2019, lanzó 3.0 entradas en blanco de apenas un hit, un pasaporte y 5 ponches en su primer juego en las Mayores desde el 4 de agosto de 2017, cuando, lanzando para el equipo canadiense, cargó con la derrota en una apertura de seis carreras ante Houston Astros.
Valdez comenzó su carrera en 2006 con Arizona para llegar a MLB en 2010, experiencia que sólo duró nueve juegos antes de que comenzara una larga procesión por México y las ligas invernales de Dominicana y Venezuela. En 2016, un año después del fallecimiento de su padre, regresó a las ligas menores y en 2017 recibió una segunda oportunidad en el Big Show; pero de nuevo, la suerte no estuvo de su lado, y en 11 apariciones, 4 como relevista, César volvió a las filiales para enfilarse en otra travesía por su país natal y México.
César Valdez En 2018, algo despertó dentro de César Valdez. Para la segunda parte de la campaña en la Liga Mexicana llegó a los Leones de Yucatán y en el invierno regresó para lanzar con los Tigres del Licey. De forma combinada entre ambos circuitos, lanzó para 8-0 con efectividad de 2.11. Valdez volvió para su coronación en la temporada 2019 de la LMB. Con Yucatán, César estuvo cerca de ganar la Triple Corona de pitcheo, la primera en la liga desde 2004. Aún así, un récord de 15-2 y su efectividad de 2.26 le valieron para ser nombrado Pitcher del Año, premio que coronó con una actuación monumental en el Juego 5 de la Serie del Rey blanqueando a los Acereros de Monclova.
En el invierno el show de Valdez continuó con el Licey. Con una marca de 4-1, siendo líder de efectividad con 1.11 al recibir 5 carreras limpias en 40.2 entradas, fue nombrado Lanzador del Año.
Cesar tiene 36 años, empezó su carrera de novato en 2006 y está incursionando en su temporada número 17 como profesional.
Durante la mayor parte de dos décadas, el panameño Mariano Rivera marcó el estándar no sólo por su eficacia a la hora de cerrar los juegos, sino por dominar con un solo pitcheo. Los Yankees aprovecharon la famosa recta cortada de Rivera para ganar cinco Series Mundiales, mientras que Mariano se apoyó en ella para salvar 652 partidos y llegar al Salón de la Fama. Pocos lanzadores en la historia disfrutaron incluso una fracción de ese tipo de éxito con un solo envío en su repertorio.
Hay que dejar en claro que ahí es donde básicamente comienza y termina cualquier comparación que se haga entre Rivera y el cerrador de los Orioles, el dominicano César Valdez. Veterano de 36 años con apenas 38 juegos de experiencia en las Grandes Ligas, Valdez no va rumbo al Salón de la Fama. Pero está surgiendo como un cerrador de la élite y lo está haciendo al estilo Rivera: Con un solo lanzamiento.
No es una recta cortada, sino un cambio de velocidad que pareciera sacado de una caricatura de Bugs Bunny llamado el “Pescado Muerto”.
Valdez tira su cambio un impresionante 81.3% de las veces (de acuerdo con Statcast), más que cualquier otro lanzador en las Grandes Ligas. Y el envío viaja muy lento, entre 76 y 80 millas por hora. Desde que regresó a las Mayores en agosto pasado luego de varios años en la Liga Mexicana de Béisbol, Valdez ha hecho 339 pitcheos. Ninguno ha pasado de 87.4 mph.
Eric Seibold le enseñó pitcheo
El lanzador dominicano dijo que mientras estaba en ligas menores en la organización de los Diamond Back de Arizona, el instructor de pitcheo de su equipo Eric Seibold, enseñó ese pitcheo, aunque a través del tiempo a lo ha perfeccionado, tirándolo de diferentes maneras y agarres.
Su carrera
Según Valdez, su carrera profesional ha sido de alta y baja, pero gracias a Dios y a su perseverancia hoy está en las Grandes Ligas.
Pensó retirarse
César Valdez, no puedes negar que en una ocasión pensó colgar los spike. Pensó dejar el béisbol, retirarse, porque atravesaba momentos difíciles.
Sin embargo, su esposa y familiares, su mamá, hermanos le dieron las fuerzas para seguir batallando y vencer los obstáculos.
“Después de ahí yo no me he rendido nunca”, señaló.
Jugó en Moca con los Granjeros
Para recuperar el terreno, la confianza y la motivación, César jugó con en la Liga de Verano del Cibao con Los Granjeros de Moca, con quienes se coronó campeón, y donde realmente comenzó un nuevo Valdez.
Con los Orioles
Valdez tiene buenos números este año con los Orioles, aunque dice que aún puede ofrecer mucho más.
Tiene marca de 2-1, con efectividad 5.30, y 37.1 entradas lanzadas lleva 37 ponches propinados. Y ha visto acción en 32 partidos. Dice que está satisfecho, pero está confiado que si puede mejorar.
Tigres del Licey, en un momento me trataron mal
César Valdez, recuerda que mientras pasaba por momentos difíciles no recibió los mejores tratos de los Tigres del Licey. Inclusive lo dejaron fuera del equipo y lo prestaron a otros equipos de ligas invernales como Puerto Rico y Venezuela.
Pero, ese es al equipo que pertenece en la Liga Dominicana, tengo dar lo mejor de mí cada vez que lanzo para ellos.
Al preguntarle si estaba agradecido de los Tigres del Licey, dijo que está agradecido solamente de Dios y su familia, recordando una vez más que aunque fue tratado mal en ese club en una ocasión, en los últimos años cuando lanza para Licey da lo mejor de él para beneficiar a los Tigres.
Si está sano juega
César Valdez no sabe si comenzará lanzando con los Tigres del Licey. Explicó que depende de su salud.
“Si estoy saludable jugaré con Licey y como siempre me empeñaré a fondo para darlo todo por el equipo”, dijo.









