YANKEE STADIUM, Bronx, NY.- En el 2014 con tan solo 16 años de edad, el venezolano Diego Castillo, vio sus sueños cumplidos cuando pactó un contrato como agente libre internacional con la organización de los Yankees de Nueva York.
En su tiempo con los Yankees, el jugador del cuadro Castillo fue considerado como un prospecto importante en la organización. En julio del 2021 fue enviado a los Piratas de Pittsburgh en el cambio que trajo a Clay Holmes a Nueva York, quien ahora es el cerrador de los Bombarderos.
No negó que el cambio lo tomó por sorpresa, el jugador soñaba su carrera en la camiseta de rayas, pero a su vez entiende que el béisbol al final del día es un negocio. Como jugador él tan solo es una pieza que hace lo que le sea pedido.
Está muy agradecido con la organización de los Yankees ya que considera que les debe toda la formación tanto como jugador de béisbol al igual que a nivel personal. Aún se acoge a la manera en la que fue instruido durante su paso por las ligas menores, las reglas y códigos de disciplina implementados por la organización. No porta colores llamativos en su uniforme y prefiere mantener un corte de cabello formal. Lejos de ser parte de un reglamento que debe cumplir, se ha convertido en su forma de ser.
Previo al primer partido de la serie de dos juegos, el jugador de cuadro se tomó unos momentos para apreciar el momento. Finalmente jugaría en Yankee Stadium, el lugar donde soñó jugar desde que era un adolescente. Lleno de nostalgia se acercó a conversar con el cuerpo de entrenadores que por tantos años le brindaron su apoyo, lo instruyeron en su camino profesional y lo formaron como atleta, el venezolano les da todo el crédito por el éxito que ha logrado obtener a nivel profesional.
“Es una motivación. Se siente excelente, es algo impresionante prácticamente. Yo aprendí lo que sé de béisbol con ellos en las ligas menores, pero a la hora que empieza el juego creo que todo lo que ellos me enseñaron lo voy a usar en contra de ellos”, declaró.
Por otro lado, Castillo se mostró optimista por el futuro del béisbol venezolano. Cree en el futuro del deporte en el país y en todo el talento que se está desarrollando.
Agradeció el apoyo que le ha brindado el pueblo venezolano, pero sobre todo resalta, la gran cantidad de cariño que ha recibido por parte de las personas de su pueblo natal Barquisimeto. Donde esperan con ansias sus partidos y le envían mensajes de aliento durante la temporada de béisbol.








