DENVER.─ El derecho de los Dodgers Roki Sasaki no acapara demasiada atención, no con figuras como Blake Snell, Yoshinobu Yamamoto y Tarik Skubal en la rotación abridora.
Y con el regreso de Tyler Glasnow cada vez más cerca, además de Shohei Ohtani dando pasos hacia volver a lanzar, la rotación de los Dodgers está repleta de estrellas.
Pero Sasaki sigue aportando innings de calidad.
Como muestra, su sólida apertura de cinco entradas en la victoria 6-4 de Los Ángeles sobre los Rockies en 10 entradas la noche del miércoles en el Coors Field, con la que los Dodgers completaron la barrida de tres juegos.
El elevado de sacrificio de Freddie Freeman para impulsar a Andy Pagés y el sencillo productor de Mookie Betts que llevó al plato a Teóscar Hernández impulsaron a los Dodgers a la victoria.
El zurdo Tanner Scott, el nuevo cerrador que había recibido elogios del manager Dave Roberts más temprano ese día, lanzó un 10mo inning perfecto para apuntarse su 18vo salvamento de la temporada.
Sasaki permitió dos carreras y siete hits, otorgó apenas un boleto y ponchó a seis. Su línea habría sido mucho mejor de no ser porque Hernández calculó mal una línea de Adael Amador al jardín izquierdo, que terminó convirtiéndose en un doble de dos carreras en el cuarto episodio.
Desde la pausa del Juego de Estrellas, Sasaki registra efectividad de 2.31 en seis aperturas, con 34 ponches y 13 boletos. En su salida contra los Cerveceros la semana pasada, igualó el máximo de su carrera al conceder cinco bases por bolas, por lo que mostró un mejor control la noche del miércoles.
Gracias a los jonrones de Betts y Kike Hernández en el cuarto acto, Los Ángeles parecía tener el juego bajo control. Eso fue hasta el séptimo capítulo, cuando el relevista Alex Vesia otorgó un boleto a Jake McCarthy con dos outs, y éste llegó al plato con un cuadrangular de dos carreras de Mickey Moniak al jardín derecho que empató el encuentro 4-4.









