NEFTALÍ MEDINA (ENVIADO ESPECIAL)
TROPICANA FIELD, Tampa, Florid.─ Freddy Peralta terminó la Serie Mundial con una derrota, pero salió de ella con algo que, para el veterano lanzador dominicano, puede tener un valor mucho mayor que cualquier estadística: aprendizaje.
“No es fácil perder”, reconoció Peralta después de que los Tampa Bay Rays cayeran ante los Cerveceros de Milwaukee en la Serie Mundial.
Sin embargo, lejos de quedarse atrapado en la frustración, el derecho prefirió mirar hacia adelante y entender el significado de todo lo vivido durante una temporada que cambió completamente de rumbo.
“Siempre entendiendo el propósito de hoy. Muchísimo aprendizaje, muchísimo aprendizaje. Yo creo que aprendí mucho de compañeros también, del mismo juego y muchísimas cosas que siempre yo sé que se va a quedar en mí”, expresó Peralta.
Y pocas frases pueden resumir mejor el recorrido de un lanzador que pasó de vivir momentos difíciles durante la primera parte de la campaña a convertirse en una de las grandes figuras del béisbol de octubre.
La llegada a Tampa Bay representó un punto de inflexión. Peralta había tenido una temporada complicada con los Mets, pero después de ser adquirido por los Rays el 2 de agosto encontró un escenario diferente, recuperó sensaciones, elevó su nivel competitivo y terminó convirtiéndose en una pieza fundamental para que la organización alcanzara jugar la Serie Mundial por primera vez desde 2020.
“Es muy importante, especialmente porque me enseñó a mí como jugador también, que no importa cómo lo empieces”, explicó.
“Pueden pasar cosas grandiosas, como me pasó a mí, después de agosto para acá. Increíble, de verdad que sí”, agregó.
El cambio fue evidente. Con Tampa Bay, Peralta terminó la temporada regular con una efectividad de 3.25 en sus últimas 10 salidas, después de haber registrado 4.99 en sus 22 aperturas con Nueva York.
Pero fue en octubre donde su historia adquirió una dimensión especial.
Peralta participó en cinco partidos de la postemporada, cuatro como abridor, terminó con marca de 2-1, efectividad de 2.95, 21.1 entradas y 16 ponches.
En la Serie de Campeonato de la Liga Americana fue sencillamente dominante.
Trabajó en tres encuentros frente a Cleveland y registró una efectividad de apenas 0.75 en 12 entradas, con nueve ponches, actuación que le permitió conquistar el premio de Jugador Más Valioso de la serie.
Su actuación en el Juego 2 fue una demostración de poder y control: seis entradas en blanco y seis ponches para darle a Tampa Bay una victoria de 3-1.
En el Juego 6 volvió a responder en el momento más importante, lanzando 5.1 entradas de una carrera para sellar el triunfo que llevó a los Rays a la Serie Mundial.
El escenario de octubre también le permitió descubrir una versión diferente de sí mismo.
“En cualquier momento un equipo puede hacerte daño, en otro momento tú puedes levantarte también”, manifestó, recordando especialmente el dramático triunfo de Tampa Bay en 12 entradas en la Serie Mundial, un partido que mantuvo viva la esperanza de regresar a Milwaukee.
Para Peralta, esa capacidad de levantarse es precisamente una de las enseñanzas que quiere conservar.
Su experiencia con los Rays también estuvo marcada por un elemento que, según él, distinguió al club: la unión.
“El amor, el deseo de competir, de ganar como equipo juntos”, señaló al definir lo que encontró en Tampa Bay. Para el dominicano, esa mentalidad colectiva fue fundamental para que un conjunto construido alrededor de la competencia y la confianza terminará llegando hasta el escenario más importante del béisbol.
“La hermandad en el clubhouse”, resumió, convencido de que ese espíritu debe mantenerse independientemente de quién forme parte del equipo en el futuro.
Y ahora llega una de las preguntas más importantes para el futuro de Peralta.
¿Quiere permanecer en Tampa Bay?
La respuesta fue contundente.
“Sí, claro, cien por ciento”, afirmó. “Aquí yo creo que es un muy buen equipo, una organización muy buena y yo creo que tenemos chances, o tienen chances, de seguir compitiendo y llegar aquí otra vez”.
Hasta el momento de la entrevista, Peralta explicó que no había existido una conversación formal con la organización sobre una posible continuidad.
“Desde que yo llegué aquí nunca tuvimos esa conversación”, dijo. Su objetivo, explicó, siempre estuvo claro: ayudar a los Rays a llegar lo más lejos posible y competir por el campeonato.
Y lo hizo.
Su primer viaje a una Serie Mundial terminó con una derrota, pero su recorrido hacia ella convirtió 2026 en una temporada inolvidable. La campaña regular tuvo dificultades, el cambio de equipo abrió una nueva puerta y octubre lo transformó en una de las figuras centrales del campeonato de la Liga Americana.
La Serie Mundial no terminó como Peralta quería. En su única apertura frente a Milwaukee lanzó 4.2 entradas, permitió siete imparables y cinco carreras limpias, con cuatro ponches, en la derrota de Tampa Bay.
Pero incluso después de ese golpe, el dominicano no perdió de vista el significado de todo lo ocurrido.
“No es fácil perder”, volvió a reconocer. Y, al mismo tiempo, entendió que una derrota también puede dejar herramientas para el futuro.
Peralta llegó a Tampa Bay buscando una oportunidad para cambiar el rumbo de su temporada. Terminó siendo el MVP de la Serie de Campeonato y uno de los rostros de un equipo que alcanzó la Serie Mundial.
Ahora mira hacia adelante con una certeza: lo vivido en 2026 no termina con una derrota.
“Siempre entendiendo el propósito”, dijo.
Y en esa frase parece estar la esencia de su temporada: caer, aprender, levantarse y volver a competir.








