AGUSTÍN ZAPATA (ENVIADO ESPECIAL)
TROPICANA FIELD, Tampa, Florida.─ Junior Caminero cerró su primera experiencia en una Serie Mundial con una mezcla de agradecimiento, aprendizaje y reconocimiento al rival.
El joven estelar dominicano de los Rays de Tampa Bay no ocultó la decepción por la derrota ante los Cerveceros Milwaukee, pero tampoco buscó excusas para explicar el desenlace de un Clásico de Otoño que terminó con marcador de 4-1 a favor de sus oponentes.
“Hay que darles crédito a ellos. Jugaron buena pelota, bastante buena pelota”, expresó Caminero al referirse al conjunto de Milwaukee, al que felicitó por conquistar el campeonato. El antesalista reconoció que Tampa Bay hizo todo lo posible para competir, aunque las cosas no salieron como esperaban.
Para Caminero, disputar la Serie Mundial representó una experiencia especial e inolvidable en su carrera profesional. Llegar al escenario más importante del béisbol de Grandes Ligas, con apenas 23 años, constituye otro capítulo significativo en una trayectoria que ya incluye importantes reconocimientos individuales y actuaciones destacadas durante la temporada.
“Una experiencia única en mi carrera, una experiencia inolvidable. Jugar aquí en la Serie Mundial es muy importante para nosotros”, manifestó el dominicano, quien también hizo énfasis en su fe y en la importancia de mantener la gratitud independientemente del resultado.
“Hay que darle gracias a Dios, porque perdimos. No tan solo en los momentos buenos hay que darle gracias, sino también en estos momentos”, agregó, dejando claro que la derrota no cambia su manera de valorar las oportunidades recibidas.
El joven pelotero entiende que las experiencias adversas también forman parte del crecimiento de un jugador y de un equipo. Aunque Tampa Bay no consiguió levantar el trofeo, considera que lo vivido durante esta postemporada servirá de enseñanza para los próximos compromisos.
“Aprendemos mucho, bastante aprendimos. Hay muchos que ganan y otros que pierden; ahora nos tocó perder. Gracias a Dios por todo y nada, prepararnos para los seis partidos que vienen”, dijo Caminero, aludiendo a los compromisos que le esperan al conjunto en el calendario inmediato.
Su balance personal de 2026, sin embargo, sigue siendo extraordinario.
El dominicano volvió a demostrar su capacidad ofensiva durante la campaña regular, superó nuevamente la barrera de los 40 cuadrangulares y acumuló reconocimientos que lo colocaron entre las figuras más destacadas de la Liga Americana. También vivió la experiencia del Clásico Mundial de Béisbol y ahora sumó su primera participación en una Serie Mundial.
Al evaluar todo lo conseguido a tan corta edad, Caminero prefirió destacar el agradecimiento por encima de los logros individuales.
“Muy agradecido con Dios por darme la oportunidad de poder vivir todos estos lindos momentos en mi carrera. En corta edad, vivir todos estos momentos… Ahora uno aprende también de estas pérdidas, pero siempre en la vida ganamos y nada, seguir agradecido”, expresó.
De cara a la próxima temporada, el antesalista considera que los Rays cuentan con un grupo capaz de volver a competir por los principales objetivos.
No obstante, entiende que el trabajo debe continuar, tanto en lo colectivo como en el plano individual.
“Tenemos un buen grupo. Es un día que podemos juntarnos en spring training y seguir mejorando en mí como bateador, como defensa, mejorarme más en mi físico. Nunca sentirnos muy satisfechos; siempre hay que seguir mejorando”, señaló.
Caminero también atribuyó parte del recorrido de Tampa Bay a la unión del vestuario y a la disposición de sus compañeros para competir juntos.
El equipo consiguió avanzar hasta el escenario definitivo de las Grandes Ligas, aunque finalmente se encontró con unos Brewers que aprovecharon mejor sus oportunidades y terminaron celebrando el campeonato.
En medio de la decepción, el dominicano tuvo palabras de reconocimiento para sus rivales y expresó su alegría por uno de los integrantes del conjunto campeón. Se trata de Uribe, a quien describió como su hermano menor.
“Uribe es mi hermanito y, de verdad, me siento feliz”, manifestó.
Las palabras de Caminero reflejaron la madurez de un jugador que, pese a la juventud, entiende que el camino hacia un campeonato exige aprender tanto de las victorias como de las derrotas.
Milwaukee se quedó con la corona de 2026, mientras Tampa Bay deberá convertir esta experiencia en motivación para regresar con mayores aspiraciones.
Junior Caminero se marcha de su primera Serie Mundial sin el trofeo, pero con una experiencia que considera invaluable y con la convicción de que todavía tiene margen para crecer.
Su mensaje fue claro: reconocer al campeón, agradecer la oportunidad y continuar trabajando para que el próximo intento termine de una manera diferente.








