YANKEE STADIUM, Bronx, NY.- El 2 de Agosto del 2022 a tan solo días de la fecha límite de cambios establecida por la MLB, el gerente general de los Yankees de Nueva York, Brian Cashman realizó un cambio que sorprendió a toda la fanaticada neoyorquina, al enviar al lanzador abridor Jordan Montgomery a los Cardenales de San Luis, por el jardinero Harrison Bader.
En el momento del cambio Montgomery tenía una efectividad de 3.69 en 114.2 entradas de labor monticular. Una pieza clave en la rotación abridora de los Bombarderos, por su parte Bader había estado en la lista de lesionados desde el 27 de junio sin fecha de retorno, mientras lidiaba con una lesión en el talón del pie derecho.
El movimiento realizado por la directiva de los Yankees fue cuestionado, pero evidentemente las intenciones siempre fueron, contar con los servicios de Bader a finales de la temporada y en la postemporada si los bombarderos llegasen a la misma.
Un mes después del cambio, los Cardenales han visto los frutos del cambio, Montgomery ha tenido una participación espectacular en San Luis. Debutó con el equipo lanzando cinco entradas sin permitir carreras contra los Yankees en una blanqueada de 1-0 proporcionada a su ex-equipo. Desde su llegada al equipo tiene un récord de 5-0 y una efectividad de 1.45 en 43.1 entradas de labor monticular.
Mientras que el jardinero Harrison Bader aún no ha tenido la oportunidad de vestir la emblemática camiseta rayada de los Yankees y aunque ya no necesita el apoyo de la bota ortopédica que utilizaba cuando fue cambiado a Nueva York, todavía no tiene una fecha de regreso al juego, pero declaró que su proceso de recuperación está en el camino correcto. Acredito al equipo médico de la organización por ayudarle a agilizar el proceso para poder volver a sentirse preparado físicamente, para poder estar de vuelta en el terreno de juego pronto.
“Me siento muy bien. Pero es un proceso, estoy retornando a las actividades de béisbol, progresando a lanzar y batear. Moviendome en el jardín central y ese tipo de cosas. Estoy ganando más confianza en mis pies cada día, porque mi talón ha sido el problema por algunos meses. Creo que estoy muy cerca de volver al terreno en una asignación de rehabilitación y quizás ya pronto en la franela rayada aquí arriba”, declaró.
Bader se mostró agradecido por la oportunidad que le brindó la organización de los Cardenales durante el trayecto de su carrera. Profeso el amor y el cariño que tiene tanto por la ciudad como por la fanaticada, que lo hicieron un hijo adoptivo de San Luis.
“San Luis fue un lugar maravilloso. En adición de jugar muy buen béisbol por la mayor parte de seis temporadas alla. Hice muchos amigos de por vida tanto dentro como fuera del terreno. Era una segunda casa para mi y ellos me dieron la bienvenida. Me hicieron sentir muy cómodo compitiendo alla”, expresó.
Admite que las noticias del cambio fueron un tanto sorpresivas para él y emprender un camino fuera de la única organización profesional de béisbol que había conocido, pero también siente alegría de ahora forma parte de una organización con tanta tradición y un legado histórico tan magno como el de los Yankees de Nueva York.
“Fue difícil decir adiós pero es un negocio y yo entiendo como funcionan las cosas. No podría estar más agradecido por el tiempo que pase en San Luis y estoy emocionado de jugar de este lado y les deseo lo mejor. No podría estar más feliz de continuar mi carrera con otra increíble organización, como son los Yankees”, confesó.
Con su traspaso a Nueva York llegaron cambios radicales, más allá de los colores de su camiseta o los accesorios en juego. Vino la transformación de su apariencia física. Bader, que en sus años en San Luis se había caracterizado por sus largos y dorados rizos y una barba de leñador, tuvo que despedirse de su preciado cabello, debido a la reglas de la organización que prohíben el cabello facial. Aunque admite que le ha tomado un poco de tiempo para poder adaptarse a su nueva apariencia que le hace lucir más rejuvenecido, tomó el cambio de manera favorable como parte de los nuevos aires por los cuales está atravesando.
“Cuando me corte el pelo y me afeite la barba me sentí como un niño pequeño. Pero está bien, Tenía el cabello muy largo y rizado por varios años en San Luis. Esa era mi imagen alla, pero los Yankees tienen unas reglas distintas y tienes que respetar la organización. Es un nuevo equipo, una nueva organización, así que porqué no tener una nueva apariencia para ir con eso. Me veo mas joven asi que esta bien, ya veremos cómo terminará esto”, declaró.
Bader creció en Bronxville, New York, siendo un fanatico de los Yankees de Nueva York al iguala que sus familiares, el cambio le brindó la oportunidad de volver a casa y aunque confiesa que se siente bien de poder estar más cerca de su hogar, existe un enfoque por encima de sus necesidades personales y es contribuir con la gran labor que ha realizado la escuadra liderada por Aaron Boone. El jardinero pretende añadir su propio granito de arena para ayudar al equipo a acercarse a la postemporada.
“Se siente bien estar en casa. Mi familia y amigos está muy feliz por mi, están muy emocionados de verme en este uniforme pero, hay un enfoque mayor que es, estar saludable y ayudar a este equipo a ganar partidos de béisbol. continuar el empuje hacia la postemporada y contribuir a lo que ellos han estado haciendo todo el año en la postemporada. Estoy buscando poder añadir a eso y estoy emocionado de poder volver al terreno”, expresó.








