CITI FIELD, Queens, NY.- El lanzador diestro José Ureña comenzó la temporada siendo exprimido, primero por una avalancha de agentes libres posteriores al cierre patronal, luego cuando los Cerveceros lo firmaron pero no tenían un lugar para él. Ahora está en el abrazo de los Rockies, quienes pueden señalar su trabajo como una historia de éxito de adquisiciones durante la temporada.
Poder recurrir a un titular experimentado (Ureña, de 30 años, tiene 119 aperturas y 175 juegos en general con los Marlins (2015-20), Tigres (2021), Cerveceros y Rockies) es una importante inyección de confianza para un equipo de los Rockies. Eso es 6 1/2 juegos fuera del comodín final de la Liga Nacional, pero aferrándose a una meta de postemporada.
Varios tipos diferentes de lanzadores han sido efectivos con los Rockies, pero Ureña es el clásico tipo de rodado que le gusta al equipo.
¿Otro efecto de la experiencia? Ureña lanzó bien en cuatro apariciones como relevista para los Cerveceros, pero fue liberado cuando se redujeron los rosters a principios de mayo.
“Para mí, es normal, lo veré de manera positiva”, dijo Ureña. “Jugamos contra un equipo diferente y tenemos que hacer lo que sea necesario”.
Indicó que ha tenido un recibimiento por la puerta grande en los Rockies de Colorado. Y que está bien de salud para seguir enseñando y demostrando que todavía puede aguantar en las Grandes Ligas.
El estadio Coors Field de Denver siempre se ha conocido como el paraíso de los bateadores en las Grandes Ligas. Desde su creación, en 1993, la casa de Colorado Rockies ha causado terror en cada lanzador que se sube al montículo.
Tanto así que en 1999 se rompió el récord de más cuadrangulares en una temporada, con 303.
Por esa razón muchos de los lanzadores evitan este parque.
“Se dice y se predice. En realidad es un poco incómodo, pero cada vez que se presenta la oportunidad y el día que toca hay que salir hacer el trabajo no importa donde uno se encuentre”, aseguró.
Agregó ¨Sí, a veces es un poco incómodo porque uno siente mucho esa altura y no puede ser consistente, pero uno trata de enseñar y dar lo mejor cada vez que sale al montículo¨, dijo.
Firmado por los Marlins de la República Dominicana en 2009, Ureña, que ahora tiene 30 años, nunca logró alcanzar su techo como uno de los mejores prospectos del equipo.
Rebotó entre la rotación y el bullpen para Miami de 2015 a 2020, y para Detroit en 2021. Milwaukee lo usó exclusivamente como relevista antes de designarlo para asignación el 2 de mayo, cuando se redujo el tamaño de la lista.
Después de que eligió la agencia libre, los Rockies firmaron a Ureña con un contrato de Ligas Menores el 19 de mayo.
Aunque dijo que estaba dispuesto a trabajar en cualquier rol que necesitaran, los Rockies optaron por enviarlo a sus instalaciones de entrenamiento en Scottsdale, Arizona, para construirse como titular, algo que no tuvo la oportunidad de hacer en la primavera debido a que firmó con los Cerveceros tan tarde en el campamento.
Allí, trabajó en sus lanzamientos secundarios, incluido su control deslizante y cambio, antes de dirigirse a Triple-A Albuquerque, para quien hizo cinco aperturas antes de su llamado a las Grandes Liga.
Ahora con los Rockies y bien de salud, Ureña admite que su carrera ha tenido altas y bajas. Y los atribuye a las lesiones, sin embargo la meta es seguir como vas ahora para estar un largo momento con los Rockies.
“Es algo que sucede en el béisbol”, dijo Ureña sobre sus temporadas en las mayores que, hasta este momento, ha carecido de estabilidad. “Pero debes mantener tu mente lista y hacer lo que puedas para tratar de mantenerte agresivo y hacer lo tuyo y tratar de aprovechar cada vez que tengas una oportunidad”.
“Es muy diferente cuando un jugador se mantiene el año entero bien de salud, y que la próxima temporada tenga algunos pares por lesiones. Esos pares te sacan de ritmos, y cuando uno regresa trata de venir mejor, pero a veces no se ejecuta, quizás porque el cuerpo no está asimilando el nuevo proceso del momento” , manifestó.
“La meta es terminar bien de salud. Y eso es lo que busco” , expresó.
Su paso por los Tigres de Detroit Ureña la definió de buena, aunque ahí también pasó por el proceso de la lista de lesionados.
A su regreso tuvo que ir al bullpen a una labor muy diferente a su costumbre como abridor.
José Ureña no ve mal y tampoco descarta la posibilidad de participar en el béisbol profesional de la República Dominicana.
Sin embargo, recuerda que depende como termine aquí.
“Si uno termina que uno cree que el cuerpo no está bien, obligatoriamente hay que llevar ese cuerpo a una buena recuperación para seguir en este juego”, indicó.
“Sí, yo siempre estoy abierto para jugar”, dijo.
Ureña (2-5), tiene una efectividad de 5.98 con 31 ponches, con 31 BB en 58.2 entradas esta temporada.








