CITI FIELD, Queens, NY.- Después de lograr posiblemente el acuerdo de fecha límite de intercambio más grande de todos, los Padres de San Diego han estado esperando que Juan Soto se adapte a la vida en marrón y oro. Justo ahora que arrancó la postemporada, parece que Soto se está convirtiendo exactamente en el jugador que los Padres esperaban que los ayudara a hacer daño en octubre.
Los Padres de San Diego vieron mayores beneficios del intercambio de Juan Soto
Soto tuvo una actuación de .236/.388/.390 en 228 apariciones en el plato en 52 juegos para los Padres de San Diego. Su OPS de .778 estaba por debajo de los números que había acumulado en Washington (el mínimo de su carrera de .894 en 101 juegos esta temporada antes de la fecha límite de cambios que lo trajo a San Diego).
Los Padres necesitan que Soto no solo se mantenga caliente, sino que continúe siendo la presencia en el plato que necesitan que sea si van a avanzar más allá de la ronda de comodines.
“Yo me he sentido bien las últimas tres semanas. He ido mejorando y progresando. En todo lo que va del año, ahora es uno de los momentos que mejor me he sentido”, dijo Soto.
Señaló que ahora iniciando los playoofs, es mejor el momento para empenzar.
Se esperaba que Soto, de 23 años, marcara la diferencia para los Padres, y lo demostró en juegos recientes de la temporada regular.
Como terminó Soto la temporada regular es el tipo de cambio de juego que los Padres esperan que el dominicano continúe demostrando ahora en esta serie de Comodín contra los Mets de Nueva York.
Dijo que se siente bien, y que la confianza está al máximo, esperando apoyar más y unirse al Manny Machado que ha sido la columna vertebral de los Padres.
Sus compañeros, todos en general, incluyendo los coaches, lo han respaldado en todo momento.
En el proceso del cambio a San Diego, su familia ha sido determinante.
“Claro, fue bien duro al principio, pero mi familia me ha apoyado, me siento contento con ellos y orgulloso”, dijo.
“Yo no tengo que demostrar nada. Lo que yo he hecho está ahí”, explicó Soto, respondiendo una pregunta que si este es el momento para enseñarle a los Padres su capacidad.
“Los peloteros tenemos altas y bajas, somos seres humanos y todos tiene su final”, agregó.
“No voy a coger presión, no tengo que demostrar, ni enseñar, jugaré mi juego, y controlas emociones”, sostuvo.
“Hasta ahora mi plan es seguir jugando pelota, tengo dos años más con esta organización”, aseguró.
Soto no se convierte en agente libre hasta la campaña de 2025, por lo que tiene mucho tiempo para adaptarse a la vida con el uniforme de los Padres de San Diego.








