En esta época, cualquier pelotero que consiga 29 jonrones, .252 de promedio, 69 empujadas y 19 bases robadas, se le puede catalogar que está teniendo un buen año en Grandes Ligas. Pero esto no se aplica para Juan Soto.
No se puede catalogar un rendimiento de alto nivel cuando tu nombre es Juan y apellido Soto, y que firmaste durante la temporada muerta un comtrato de 765 millones de dólares, el más grande de la historia del deporte del bate y la pelota. No se puede justificar y explicaré porqué.
Lo primero es su promedio de bateo. No es posible que, faltando mes y medio para que concluya la temporada regular, Soto tenga un .252 en su promedio general. El jardinero dominicano no ha podido recuperarse del todo de su feo inicio con los Mets, el equipo que tomó el riesgo de soltar tanto dinero por un jugador. Tal vez todavía pueda mejorar en lo que resta de tenporasa y maquillar sus números.
Segundo, Soto no ha superado, ni va a superar, el estandar dejado por el japonés Shohei Ohtani, quien un año antes rompió la barrera de los 700 millones de dólares en un contrato con los Dodgers de Los Ángeles. Ohtani tuvo una temporada histórica en 2024, concluyendo con el primer 50-50 (jonrones y bases robadas), el premio MVP de la Liga Nacional tras una campaña regular con promedio de .310, 54 vuelacercas, 130 carreras producidas, 134 carreras anotadas y 59 bases robadas.
Ahora dígame usted, querido lector, si Juan Soto está cerca de estas estadísticas en su primer año de contrato con los Mets. La respuesta es un «no» rotundo. Lo más cerca que puede llegar el oriundo de Santo Domingo es a 40 jonrones y tal vez 100 remolcadas y 30 bases robadas -esto no se puede descartar- lo que sería la primera vez que lo logra en su buena trayectoria en las Mayores. Pero con todo está, repito, muy, muy por debajo por lo logrado por Ohtani.
Y para ponerle más sazón al asunto, Ohtani está teniendo otra monstruosa temporada con los Dodgers, bateando para .284 con 43 jonrones -rumbo, otra vez, a los 50- además 79 producidas y 115 anotadas, números de por sí bastantes superiores a los de Soto, y está de vuelta en la lomita como abridor.
Y tercero, debe superar lo logrado el año pasado con los Yankees, equipo al que dejó plantado para mudarse a jugar al condado de Queens. Y es que Soto fue el segundo pilar en la ofensiva (.288, 41 jonrones, 109 producidas, 128 anotadas, 7 robos) de los «Bombarderos de El Bronx, detrás de Aaron Judge, para llevar al equipo a la Serie Mundial, donde precisamente cayeron ante los Dodgers de Ohtani. De acuerdo a la proyección actual, repito, quizás pueda llegar o superar los 40 cuandrangulares y 100 producidas y anotadas, ya superó por mucho las bases hurtadas pero su promedio de bateo dudo que mejore.
Y el otro punto es que tiene que llevar a los Mets a la Serie Mundial como lo hizo Ohtani, y como lo hizo él mismo con los Yankees, en su primera temporada con su nuevo equipo. Pero viendo el panorama actual de los Mets, llegar a los playoffs sería un logro. Los mets son segundos en la División Este de la Nacional, a 5 de los Phillies de Philadelphia, y tercer puesto de comodín.
En conclusión, las expectativas no han sido superadas, ni lo serán, para un hombre que recibió 765 millones de los verdes.









