Cuando escribo un artículo o una columna de opinión por lo general no mezclo temas. Simplemente no me gusta.
Pero en esta ocasión lo haré porque hay tres casos que me llaman poderosamente la atención y no los quiero pasar por alto: las temporadas de Aaron Judge, Marcell Ozuna y el resurgir de los Astros de Houston.
Podría hablar largo y extendido de Shohei Ohtani, pero estos tres tópicos son los que me parecen fascinantes para mí.
Comencemos con Aaron Judge.
El jardinero central de los Yankees de Nueva York, está cosechando una temporada monstruosa con el madero, a tal punto que coquetea con la triple corona del bateo (promedio, jonrones y empujadas). Y es que el gigante californiano, a la hora de escribir esta nota, lideraba la Liga Americana en jonrones (47) y remolcadas (117) y segundo en promedio de bateo (.334), lo que catapultó aún más su candidatura para ganar el premio de MVP.
Judge quiere reclamar de vuelta ese trofeo después de que el año pasado Ohtani se lo arrebató cuando todavía jugaba con los Angels de Los Ángeles. En estos momentos, sinceramente, no veo a nadie que pueda arrebatarle ese premio a Judge.
Pongamos esto en contexto.
Cuando Judge ganó el MVP de la Americana en 2022, lo logró gracias a sus 62 jonrones -nuevo récord en el joven circuito), su .311 de promedio y sus 111 producidas, además de un porcentaje de embase (OBP) de .425 y un slugging de .686. Pero en esta campaña, Judge está rompiendo la bola. De momento supera esas estadísticas pero por mucho, a excepción de los cuadrangulares porque la temporada regular no termina aún, y bien podría acercarse, igualar o superar esos 62 bambinazos. Tiene 23 puntos más promedio de bateo que el año pasado -claro, esto podría cambiar con una mala racha-, acumula ya 6 carreras producidas más y su OBP es de .465 (40 puntos más) y un slugging de .722 (36 puntos más).
Pero más allá de lo que estamos viendo del capitán de los Yankees, está la connotación histórica dentro del equipo neoyorquino.
Judge se encamina a su tercera temporada de 50 o más jonrones con los Bombarderos de El Bronx, lo que rompería el empate que tiene con la gran leyenda Mickey Manttle (52 en 1956 y 54 en 1961) y lo colocaría a una de la leyenda, el mito, George Herman Ruth, mejor conocido como Babe Ruth. El “Bambino” logró cuatro campañas con cinco decenas de bambinazos, valga la redundancia, -54 en 1920, 59 en 1921, 60 en 1927 y 54 en 1928). Mientras que “El Juez” hasta el momento, y como mencionamos, tiene dos (52 en 2017 y 62 en 2022. Solo tres jonrones lo separan de esa cifra.
MARCELL OZUNA
Hasta hace unas cuantas semanas atrás la conversación para el premio de Jugador Más Valioso de la Liga Nacional se limitaba a un par de nombres: Shohei Ohtani, -sí, Ohtani- y el dominicano Ketel Marte (Diamondbacks de Arizona). Pero la ecuación cambió en este mes de agosto con la incursión del también dominicano Marcell Ozuna (Braves de Atlanta).
El bateador designado de los Bravos ha quemado la liga este mes, y ya es líder bateo (.309), de empujadas (94), y es segundo en cuadrangulares con 37, dos menos que Ohtani.
Hay que recordar que Ohtani es el vigente MPV de la Liga Americana y era, hasta principios de agosto, el candidato más visible para ganar el premio pero en la Nacional con los Dodgers.
Pero ¿cómo Ozuna se colocó en posición para competir por el premio gordo de Grandes Ligas? Una tórrida racha de bateo que inició desde el primer día del presente mes. En 74 turnos -hasta el jueves, 22 de agosto- ligó 26 imparables, entre ellos 6 jonrones, 10 empujadas y 13 carreras anotadas.
Lo cierto es que Ozuna, independientemente de que logre o no la triple corona, o si termina líder de bateo o de empujadas, está en camino a superar sus números del 2023 (.247 40 HR-100 CE), y eso ya es un triunfo para él y los Braves.
EL RESURGIR DE LOS ASTROS
El equipo de los Astros no tuvo el mejor de los inicios. Tuvo que lidiar con lesiones importantes y su participación en la postemporada parecía lejana. Pero de repente llegó el milagro de la recuperación y ahora amenazan seriamente en terminar como líderes de la División Oeste de la Americana.
No lo digo yo sino las estadísticas y medios especializados.
Según las proyecciones del sitio FanGraphs, los Astros tienen las mejores probabilidades de llevarse el banderín divisional, un logro que han alcanzado en seis de los últimos siete años, con la excepción de la campaña 2020, recortada por la pandemia.
Houston está proyectado para finalizar con un récord de 89-73, lo que les otorgaría una cómoda ventaja de siete juegos sobre los Seattle Mariners, sus más cercanos competidores en la carrera divisional.
De hecho, actualmente, y a pesar de perder sus últimos dos juegos (todo antes de escribir la nota) el equipo comandado por el cubano Yordan Álvarez (.307-25 HR-66 CE) y el venezolano José Altuve (.300-16 HR-53 CE) ha ganado 7 de sus últimos 10 juegos, y tiene una ventaja de 5 juego sobre los Marineros, que lideraron por gran parte de la temporada.
Desde el 19 de julio, fecha en la que jugaron serie de tres juegos ante Seattle, y que Houston ganó 2-1, el equipo texano ha ganado 18 juegos con 12 derrotas. Mientras que a los Marineros les pasó lo inverso, perdieron 18 juegos y ganaron solo 12 partidos. Ahí está la diferencia para que Houston asaltara el liderato.
Ahora Houston controla su destino, y es siempre una amenaza y candidato al título una vez se llega a la postemporada.









