Concluyó el mes de abril, y los primeros 31 partidos arrojan una verdad que se puede ver desde lejos: de momento, los Yankees no extrañan el bate de Juan Soto, y, hasta ahora los Mets arrasan sin el bate de Juan Soto.
Suena ilógico, pero no lo es. Les explico.
Juan Pacheco Soto, infield dominicano de 26 años, hizo historia al firmar el contrato deportivo más lucrativo de la historia con los Mets de Nueva York, consiguiendo del equipo con sede en el Condado de Queens la frívola cifra de 756 millones de dólares a cambio de 15 años de servicio. Los Yankees, su equipo anterior para la temporada de 2024, le ofrecieron un megacontrato de 760 millones de dólares por 16 años, 6 millones menos y un año más, pero son los Yankees, y “los Yankees son los Yankees”.
Pero, tras los primeros estos 31 partidos jugados, Soto no ha sido factor preponderante en la alineación de los Mets -ese papel lo ocupa Pete Alonso, a quien le dieron una miseria de 54 millones por 2 años. Mientras que por el lado de los Bombarderos del Bronx, el dinero ahorrado en Soto, sirvió para contratar al lanzador abridor Max Fried (218 millones dólares por 8 años), también tomaron el riesgo al firmar al veterano pero fino bateador y primera base Paul Goldschmidt (12.5 millones de dólares por una temporada) y consiguieron vía cambio desde los Cubs de Chicago al peligroso jonronero Cody Belliger, quien tenía 2 años y 52.5 millones de dólares restantes en su contrato, pero los Cubs pagarían 5 millones de ese dinero, lo que deja a los Yankees pagándole al jardinero central 47.5 millones. Es lo que podríamos decir “una ganga”.
Dicho esto, vamos a los números, a las estadísticas.
Juan Soto, el fichaje más caro de la historia, ha tenido un inicio más que pálido. Presenta hasta este escrito un pobre, y digo pobre porque no representa a los ojos de los fanáticos y muchos especialistas el nivel ofensivo de un jugador de su calibre, .241 de promedio de bateo, solo 3 jonrones y a penas 12 carreras producidas. Ha recibido 22 bases por bolas, sí, también ha anotado 21 carreras, sí, pero esto no fue para lo que le pagaron precisamente.
Y mientras Soto trata de encontrar su ritmo, Alonso brilla en medio de la alineación de los Mets. El “Oso Polar” está quemando la liga con un promedio de bateo de .343 con 7 batazos de vuelta completa y 28 carreras empujadas. Además, ha recibido 23 bases por bolas, 1 más que Soto, y ha anotado 22 carreras, una más que su compañero quisqueyano.
Otro que ha dado la cara y está de tú a tú con Alonso, no con Soto, en la carrera para lidera la ofensiva de los Mets, es el sensacional campocorto puertorriqueño Francisco Lindor, quien presenta promedio de bateo de .302, 6 vuelacercas y 16 producidas, principalmente como abridor.
Los Mets son primeros en la División Este de la Liga Nacional con marca de 21-10.
Por su parte, del lado de los Yankees, Aaron Judge está jugando como si Soto no estaba protegiéndolo en la alineación la temporada pasada.
El capitán de los Yankees está teniendo el que es hasta ahora su mejor inicio de temporada en toda su carrera, con un astronómico promedio de bateo de .427 (líder en toda las Mayores), 10 jonrones (líder), 32 remolcadas (líder en la Americana), 29 anotadas y, además, ha recibido 21 bases por bolas.
¡Hello!
Judge, de 33 años recién cumplidos, triplica a Soto en jonrones y casi en carreras producidas, ha recibido casi la misma cantidad de bases por bolas y le lleva 7 carreras anotadas de ventaja, ni hablar del promedio de bateo. Una bestia “El Juez”
Los que llegaron para suplir la ausencia ofensiva del dominicano en los Yankees, Goldschmidt y Bellinger, están haciendo lo suyo, uno más que el otro.
Goldschmidt, retomó su forma verdadera de buen bateador y secunda a Judge en el equipo en promedio de bateo con un robusto .356 (118-42) con 2 jonrones y 12 carreras empujadas, la misma cantidad que Soto. Y Bellinger, un poco más lento ofensivamente, batea para .204 con 3 jonrones -otra vez, lo mismo que Soto- y 16 carreras producidas.
Mientras que Fried, se ha erigido como el as de la rotación neoyorquina con marca de 5-0 (líder) y es segundo en efectividad en la Liga Americana con promedio de 1.19.
Y los Yankees, lideran la División Este del joven circuito con marca de 18-13.
Sin menospreciar al gran Juan Soto, a quien todos conocemos como un bateador de mucho pedigrí, hasta el momento los Yankees son los más beneficiados de que él no haya firmado con la organización el exorbitante contrato que le ofrecieron para quedarse. Diversificaron bien esa plata en jugadores que están rindiendo y se ahorrarán muchos dolores de cabeza a largo plazo.
La temporada es larga y Soto puede encenderse en cualquier momento, pero de momento el jugador mejor pagado está quedando a deber con el bate.









