Arlenis J. Peña (ENVIADA ESPECIAL)
MINUTE MAID PARK, Houston, Texas.- A tan solo 24 horas de que inicie la Serie Mundial 2022, nos toca reflexionar en lo importante que fue para el desarrollo del béisbol de Grandes Ligas el nuevo formato de postemporada.
Aunque al principio el anuncio de la expansión de postemporada fue recibida por muchos como una noticia controversial, no hubo manera de impedir que este cambio se realizará. Por varios años el comisionado de Las Grandes Ligas, Rob Manfred ha demostrado su interés de expandir el béisbol y tratar de hacerlo más atractivo para las nuevas generaciones, que no se interesan por el juego tradicional sino que esperan ver un espectáculo cada vez que sintonizan un partido.
Los cambios realizados tanto en el terreno como fuera han dejado sus estragos y aunque siempre habrá personas que no compartan la idea de que el juego tiene que cambiar, la oficina del comisionado ha mostrado que lo único constante es el cambio.
Apostando a un formato más inclusivo esta temporada por primera vez en la era moderna del béisbol 15 equipos pasaron a la postemporada. El famoso “Wild Card” o comodín pasó de ser un juego de muerte súbita a una serie de tres partidos. Lo que le permitió a los equipos que tuvieron una buena racha en la recta final de la temporada poder pasar a competir contra los ganadores divisionales.
Los resultados de este nuevo formato mostraron que en el béisbol no existe el rival pequeño. En la Liga Nacional, los Padres de San Diego quienes tuvieron una temporada de altas y bajas terminaron con un récord de 89 partidos ganados y 73 perdidos, pasaron a la serie de comodín contra los Mets de Nueva York, quienes tuvieron una temporada significativamente más exitosa que los Padres.
La escuadra liderada por Buck Showalter terminó con un récord de 101-61. A pesar de mantenerse en la primera posición de la división este de la Liga Nacional y terminar con un récord idéntico de ganados y perdidos, los Bravos de Atlanta se quedaron con el banderín de la división.
Lo que llevó a los Mets a la serie de campeonato contra los Padres, misma que perdieron 2-1.
San Diego demostró que el ímpetu del momento puede llevar a resultados inesperados. La escuadra comandada por Bob Melvin derrotó a los Campeones de la división oeste de la Liga Nacional, Los Dodgers de Los Dodgers, quienes además de haber ganado el título divisional nueve veces en los últimos diez años, eran los favoritos para ganarlo todo en múltiples predicciones.
Por su parte Los Phillies de Filadelfia, quienes terminaron con un récord de 87 partidos ganados y 75 perdidos, hicieron su trabajo al barrer los dos primeros partidos de la serie de comodín contra los Cardenales de San Luis para avanzar a la Serie Divisional contra los Bravos de Atlanta, quienes ganaron la división este de la Liga Nacional. Atlanta cayó ante los Phillies en cuatro partidos. Dando paso a la contienda por el campeonato de la Liga Nacional y el boleto de oro para avanzar a la Serie Mundial.

Gracias al renacimiento ofensivo de Bryce Harper, quien fue nombrado el Jugador Más Valioso de la Serie el equipo liderado por Rob Thompson aseguró su boleto a la Serie Mundial.
En la Liga Americana los resultados no fueron tan diferentes. Iniciando con el pase a la postemporada de los Guardianes de Cleveland, un equipo joven que pasa por un momento de reconstrucción, se coronaron como los campeones de la división central de la Liga Americana.
Avanzaron a la Serie de Comodín contra los Rayos de Tampa Bay, Cleveland barrio la serie ganando los primeros partidos, lo que los llevó a la Serie Divisional contra los Campeones de la división este de la Liga Americana, los Yankees de Nueva York. Una serie que antes de iniciar fue vista como una especie de David contra Goliath, terminó siendo una de las más peleadas y emocionantes de la postemporada.
La joven escuadra liderada por Tito Francona llevó a los Bombarderos del Bronx al borde de la eliminación, siendo así la única serie divisional qué necesito un quinto partido para ser determinada. Los Yankees salieron victoriosos después de una larga batalla, avanzaron a la Serie de Campeonato de la Liga Americana.
La Serie de Comodín entre los Azulejos de Toronto y los Marineros de Seattle estuvo llena de momentos emocionantes para ambos equipos. Ambas escuadras están repletas de jóvenes talentos que están destinados a llevar sus respectivas franquicias hacia adelante en los años por venir.
Aunque los Marineros de Seattle barrieron la serie en los primeros dos partidos, la escuadra de Toronto demostró que la postemporada no les intimida.
Los Marineros avanzaron a la Serie Divisional y aunque fueron barridos por los Astros, acabaron con la sequía de apariciones de postemporada desde el 2001, brindándole a la ciudad de Seattle una emoción que aunque fue efímera, revivió el espíritu deportivo de los fanáticos de la ciudad.Quienes abarrotaron los estadios para ver su equipo jugar.
Los Astros acabaron con las aspiraciones de Aaron Judge y la escuadra liderada por Aaron Boone, de coronarse campeones de la Serie Mundial en el último año de contrato del toletero. La búsqueda por la anhelada corona número 28 para los Bombarderos del Bronx tendrá que esperar, ya que los Yankees demostraron ser pequeños rivales ante los Astros de Houston y su estelar cuerpo de lanzadores que dominaron a los bates del equipo neoyorquino, barriendo la serie en los primeros cuatro partidos.
El escenario está listo y los protagonistas están ansiosos por dar inicio a la contienda final de una tediosa temporada. La más larga de todos los deportes y que este año ha sido una de las más impredecibles Pero también de las más exitosas a nivel comercial, los niveles de audiencia alcanzaron una incrementación de 64% en los partidos televisados y con la admisión alcanzando hasta 1 millón de fanáticos por equipo en los partidos de postemporada.
Una Serie Mundial entre los Astros de Houston y los Phillies de Filadelfia, no cabía dentro de las posibilidades para muchos, sin embargo el camino recorrido para llegar hasta la misma, demostró que la expansión de la postemporada fue la jugada correcta para que Major League Baseball pusiera su producto por todo lo alto.









