CITI FIELD, QUEENS, NY.─ Leody Taveras no oculta su realidad. A 13 juegos de concluir la temporada de Grandes Ligas, el jardinero de los Orioles de Baltimore entiende que su desempeño ofensivo en 2026 pudo ser mejor, pero lejos de lamentarse, mantiene la cabeza en alto y concentra sus esfuerzos en terminar fuerte.
“Fuerte, fuerte, de verdad que sí”, respondió Taveras cuando Neftalí Medina le preguntó cómo quería cerrar los últimos 13 partidos de la temporada.
Esa respuesta resume el momento que vive el jugador dominicano: consciente de que todavía tiene aspectos que mejorar, pero determinado a aprovechar cada oportunidad que le queda en el calendario de las Mayores.
Taveras ha tenido una temporada ofensiva discreta en Baltimore, aunque ha continuado aportando con su defensa, velocidad y capacidad para cubrir el jardín central.
En los datos disponibles de 2026 registra un promedio de .259, porcentaje de embasarse de .343 y slugging de .373.
En sus actuaciones más recientes también ha mostrado señales de recuperación con el bate.
Ante Cleveland, el 9 de septiembre, conectó dos imparables, y volvió a producir dos hits el 10 de septiembre durante un rally de ocho carreras de Baltimore en el tercer inning.
Los números de Statcast también describen un jugador que, aunque no ha encontrado todavía su mejor versión ofensiva, mantiene herramientas importantes.
En 2026 presenta una velocidad promedio de salida de 88.2 millas por hora, 33.2 % de batazos fuertes y un wOBA de .284.
Sin embargo, Taveras no mide su temporada solamente por los números.
Para él, uno de los aspectos más importantes ha sido mantenerse saludable y tener nuevamente la oportunidad de competir en el máximo nivel.
“Estoy saludable, que es lo más importante. Me siento súper bien y agradecido con Dios por la oportunidad de estar aquí”, manifestó.
El dominicano también fue autocrítico al valorar si considera que ha cumplido los objetivos que se trazó para esta temporada.
“En verdad no, pero sí estoy agradecido. Con solo estar aquí para mí es más que una bendición”, expresó.
Taveras llegó a las Grandes Ligas en 2020 con los Rangers de de Texas, organización con la que debutó a los 21 años.
Después de varios años de aprendizaje, encontró en 2023 su mejor temporada ofensiva, cuando disputó 143 partidos y bateó .266, con 14 jonrones, 67 carreras impulsadas, 67 anotadas y 14 bases robadas.
Aquella campaña tuvo además un significado especial: formó parte del equipo de Texas que conquistó la Serie Mundial de 2023, alcanzando uno de los grandes objetivos por los que trabaja todo jugador de Grandes Ligas.
Su carrera, sin embargo, ha estado marcada por altibajos.
En 2021 bateó apenas .161 en 49 partidos, pero los Rangers siguieron confiando en sus condiciones defensivas y su velocidad.
En 2022 dio un importante paso adelante al batear .261 en 99 encuentros, con 11 bases robadas.
En 2024 disputó 151 partidos, la mayor cantidad de su carrera hasta entonces, y terminó con 23 bases robadas.
En 2025 pasó por Texas y Seattle antes de comenzar una nueva etapa con Baltimore en 2026.
Con la experiencia acumulada, Taveras entiende que todavía tiene trabajo por delante y que los ajustes diarios son parte fundamental de su carrera.
“Es vivir el día a día, buscar la manera de hacer ajustes cada día, prepararme, buscar la manera de salir allí a competir. Ese es el plan siempre”, explicó.
También fue sincero cuando se le preguntó si entiende que ha hecho méritos suficientes para regresar con Baltimore la próxima temporada.
“En verdad, como te digo, pienso que no, pero al final solo Dios tiene la última palabra”, señaló.
Más allá de la evaluación que hagan los Orioles, Taveras sabe perfectamente qué está bajo su control: continuar trabajando, corregir los pequeños detalles que considera pendientes y terminar la temporada de la mejor manera posible.
Y después de finalizar su compromiso con Baltimore, el dominicano tiene otro objetivo en agenda: regresar al béisbol invernal dominicano con las Águilas Cibaeñas.
“Dios mediante, lo más probable. Todavía no he hablado con ellos, pero estoy pensando entrar en noviembre”, adelantó.
Taveras aclaró que su incorporación dependerá de las circunstancias y de lo que determine su organización de Grandes Ligas, pero su disposición está clara.
“Hasta que Dios quiera”, respondió cuando se le preguntó si jugará con las Águilas.
El mensaje para la afición aguilucha también fue directo. Ante la expectativa de conquistar la corona número 23, Taveras respondió con entusiasmo y compromiso.
“Claro que sí. Mucho deseo de ganar y, de verdad, un aporte al 100 % cada día”, afirmó.
La historia de Taveras en el béisbol profesional ha estado marcada por la perseverancia.
Desde su debut con Texas, pasando por su mejor campaña de 2023 y el anillo de campeón de la Serie Mundial, hasta sus cambios de organización y su llegada a Baltimore, el jardinero dominicano continúa buscando la consistencia que le permita establecerse definitivamente como una pieza confiable en las Mayores.
Ahora, con solo 13 partidos por delante en la temporada 2026, su objetivo inmediato está definido: cerrar fuerte.
Después, si las condiciones lo permiten, el siguiente escenario será el béisbol dominicano, donde las Águilas Cibaeñas esperan contar con su defensa, velocidad y deseo de competir.
Para Taveras, el mensaje es sencillo: todavía queda béisbol por jugar y oportunidades por aprovechar.








