EL BRONX, NUEVA YORK.– La Liga El Cine volvió a imponer su experiencia y tradición en el Juego del Recuerdo de las Viejas Glorias del Béisbol Dominicano en Nueva York, al derrotar 9-4 a la Liga Ozama y conquistar por cuarto año consecutivo este especial encuentro de confraternidad que reúne a veteranos peloteros dominicanos residentes en la Gran Manzana.
La jornada se celebró en el terreno donde estuvo ubicado el antiguo Yankee Stadium, en El Bronx, escenario que desde 2025 acoge esta tradicional actividad deportiva.
Anteriormente, el encuentro se realizaba en Inwood Hill Park, donde durante muchos años se congregaban los veteranos para mantener viva esta singular tradición.
Decenas de aficionados se dieron cita en el parque para disfrutar de un ambiente cargado de entusiasmo, recuerdos y camaradería, en una jornada que tuvo como principal atractivo el reencuentro de jugadores que durante décadas dejaron sus huellas en el béisbol dominicano.

Para poder participar en el Juego del Recuerdo, los peloteros deben superar los 50 años de edad, condición que convierte el evento en una celebración especial de la experiencia, la amistad y las memorias acumuladas durante sus años dentro de los terrenos de juego.
La Liga El Cine tomó el control del encuentro desde los primeros episodios y, apoyada en una ofensiva consistente y el trabajo de sus lanzadores, terminó imponiéndose con marcador de 9-4 sobre la Liga Ozama, para extender su dominio a cuatro triunfos consecutivos en esta tradicional confrontación.
Daniel Reyes encabezó la ofensiva de los ganadores y tuvo una actuación determinante al batear de 3-2, con dos carreras impulsadas y una anotada.
Su producción ofensiva y su aporte durante el encuentro le valieron el reconocimiento como Jugador Más Valioso.
También sobresalieron por la Liga El Cine Jonathan Veloz, quien bateó de 3-3, con una carrera impulsada y una anotada; Juan Soriano, de 3-2, con una anotada y dos carreras remolcadas y Roberto Rojas, quien terminó de 3-2, con dos carreras impulsadas.
Por la Liga Ozama, que terminó en la segunda posición, Jesús Rosario fue uno de los principales bateadores al conectar de 3-2, con una carrera impulsada, mientras que José Reyes bateó de 3-1 y produjo una carrera.
En el apartado del pitcheo, Martín Rivas fue seleccionado como Lanzador Más Destacado, reconocimiento que premió su trabajo desde el montículo y su contribución para que la Liga El Cine pudiera mantener el control del partido y alcanzar nuevamente la victoria.
El Juego del Recuerdo de las Viejas Glorias del Béisbol Dominicano en Nueva York es una tradicional jornada deportiva y de confraternidad que reúne cada año a veteranos peloteros de las legendarias Liga El Cine y Liga Ozama.

La actividad es dirigida por el veterano fotoreportero Rafael Herrera, presidente fundador del Comité de Apoyo de las Viejas Glorias, quien durante décadas ha trabajado para preservar esta tradición y mantener unidos a los protagonistas de una importante etapa del béisbol dominicano en Nueva York.
La tradición se inició en Nueva York en 1985 y tiene como propósito mantener vivo el recuerdo de aquellos jugadores que dejaron huellas en el béisbol aficionado y profesional dominicano.
Más que una competencia, el encuentro se ha convertido en una oportunidad para reencontrarse, compartir viejas historias y rendir homenaje a quienes contribuyeron al desarrollo de la pelota dominicana.
A lo largo de los años, Herrera ha mantenido firme esta iniciativa que cada primer domingo del mes de septiembre reúne a generaciones de jugadores, dirigentes, periodistas y personalidades de la comunidad dominicana.
El evento también sirve como escenario para reconocimientos y homenajes a figuras destacadas, convirtiéndose en una verdadera celebración de la memoria, la amistad y la historia del béisbol dominicano en Nueva York.
Con su cuarto triunfo consecutivo, la Liga El Cine volvió a escribir otra página en la historia del Juego del Recuerdo, mientras sus protagonistas demostraron que el paso del tiempo no ha disminuido el amor por el béisbol ni el deseo de volver al terreno para compartir con viejos compañeros y amigos.









