FILADELFIA.─ ¿Está Zack Wheeler completamente de regreso?
Bueno, si lo que hizo en el quinto inning de la victoria por 4-2 del sábado por la noche sobre los Bravos sirve de indicio, entonces la respuesta es un rotundo sí.
Como mínimo, ese carácter competitivo tan característico con el que lanza Wheeler quedó plenamente demostrado tanto durante su duelo contra el venezolano Ronald Acuña Jr. como en sus comentarios posteriores al juego.
No fue solamente que Wheeler ponchó a Acuña tirándole para retirar el quinto episodio, sino todo lo que condujo hasta ese momento.
Acuña ya le había conectado un jonrón a Wheeler dos entradas antes, un batazo de 450 pies según la proyección de Statcast que la superestrella de los Bravos se aseguró de disfrutar plenamente. Se tomó su tiempo para salir de la caja de bateo antes de emprender un prolongado recorrido por las bases que provocó una lluvia de abucheos de los aficionados de Filadelfia.
“Realmente no me molesta tanto”, dijo Wheeler antes de profundizar un poco más. “Puede hacer lo que quiera. Conectó un jonrón, así que depende de él hacer lo que quiera”.
Y entonces llegó la pulla.
“Nuestro muchacho simplemente recorre las bases, y aquí conecta 50”, dijo Wheeler, “pero él puede hacer lo que quiera”.
Ese último comentario, por supuesto, fue una comparación con Kyle Schwarber, quien conectó su 41er cuadrangular, líder de MLB, apenas un inning después.
En cuanto a Acuña, cuando volvió a pararse en la caja de bateo frente a Wheeler en el quinto capítulo, el público que llenó el Citizens Bank Park volvió a hacerse sentir. Los aficionados reaccionaron a todos y cada uno de los pitcheos mientras Wheeler se adelantaba 1-2, antes de que Acuña llevara la cuenta al máximo.
“Te alimentas de eso”, reconoció Wheeler. “Sabía que al entrar en ese turno iba a ser un turno importante, y el público definitivamente me ayudó”.
Acuña bateó de foul dos lanzamientos consecutivos que apenas escaparon del alcance del receptor J.T. Realmuto para mantenerse con vida. El octavo pitcheo de Wheeler fue una recta de 96.6 mph perfectamente ubicada en la esquina de afuera, a la que Acuña le hizo swing sin poder conectar para el tercer strike.
Fue el tipo de lanzamiento que, en gran medida, se le había escapado a Wheeler durante más de un mes. También fue la mejor señal, en una noche llena de ellas, de que realmente está saliendo de su peor tramo desde que viste el uniforme de los Filis.
“Te da un poco más de motivación”, dijo Wheeler sobre la reacción de Acuña al vuelacercas. “Realmente quería poncharlo ahí y, por decirlo de alguna manera, devolvérsela”.
El swing fallido de Acuña fue uno de los 19 que provocó Wheeler, su mayor cantidad desde el 21 de julio contra los Dodgers, su última apertura antes de que las cosas comenzaran a empeorar. Consiguió 10 de esos swings fallidos con su recta de cuatro costuras, igualando su mejor cifra de la temporada con ese lanzamiento, y otros siete con su splitter.
En total, Wheeler ponchó a nueve mientras permitió apenas tres hits y un par de boletos. Completó seis innings de una carrera por segunda apertura consecutiva, después de registrar efectividad de 8.51 en sus seis salidas anteriores.
También fue la segunda apertura seguida en la que Wheeler llenó las bases sin outs en el primer acto. La vez anterior limitó el daño a una carrera. Esta vez salió completamente ileso.
Wheeler se asentó un poco en el segundo antes de permitir el bambinazo de Acuña en el tercero. Desde el momento en que Acuña pisó el plato, 29.5 segundos después de que la pelota saliera de su bate, Wheeler pareció cambiar el chip.
“Después de eso estuvo bastante espectacular, intratable”, dijo Schwarber. “Ese es el Wheeler que todos conocemos. Cada vez que toma la bola, sientes que vas a ver una actuación como esa”.
Fue exactamente el tipo de noche que los Filis necesitaban para reducir nuevamente a cuatro juegos la ventaja de los Bravos en la División Este de la Liga Nacional. También se mantuvieron empatados con los Cachorros por el primer puesto del Comodín de la Liga Nacional, aunque Chicago ya aseguró el desempate entre ambos equipos.









